NOTICIA DE ARCHIVO

El derecho al trabajo como un derecho humano

El Derecho al Trabajo es la base para una vida digna. Significa que todas las personas deben tener la posibilidad de ganarse la vida con la labor que elijan, aunado a condiciones de trabajo seguras y saludables que no denigren la dignidad humana. El Derecho al Trabajo, como Derecho Humano, tiene como consecuencia lógica la garantía de un salario mínimo para los trabajadores, que les permita llevar un nivel de vida adecuado y con dignidad a ellos/ellas y sus familias.

No se debe discriminar en el empleo y/o en los ascensos, o en el goce de derechos relacionados con el trabajo, en base al género, la raza, el origen étnico, la religión o la opinión política.

El mismo trabajo debe ser compensado con el mismo salario. Los trabajadores tienen derecho a asociarse entre sí y a negociar mejores condiciones de trabajo. Tienen derecho a afiliarse al sindicato que elijan y a hacer huelga en la medida en que lo permitan las leyes nacionales y que la huelga no provoque una amenaza para la seguridad nacional. El trabajo forzoso es ilegal bajo el derecho internacional y constituye una violación grave de los Derechos Humanos. La cantidad de horas de trabajo debe limitarse a fin de no perjudicar la salud de los trabajadores, además de permitirles que disfruten de un tiempo de ocio adecuado.

Los empleadores deben otorgarles a sus trabajadores vacaciones periódicas y pagadas. La garantía de estos derechos laborales es condicionante para la vigencia del Derecho al Trabajo y obliga al Estado a establecer acciones normativas, políticas, económicas, sociales y culturales.

Este derecho social se encuentra reconocido en el Artículo 5 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que establece que: "A ninguna persona podrá impedirse que se dedique a la profesión, industria, comercio o trabajo que le acomode, siendo lícitos... Nadie podrá ser obligado a prestar trabajos personales sin la justa retribución y sin su pleno consentimiento...". De igual manera el Artículo 123 Constitucional establece que: "Toda persona tiene el derecho al trabajo...".

En el ámbito internacional la Declaración Universal de los Derechos Humanos lo consagra en su Artículo 23 al establecer que: "1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo. 2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual..." Uno de los principales instrumentos internacionales en donde se encuentra reconocido el derecho al trabajo es el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, en el que en su Artículo 6 (1) se establece que: "Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho a trabajar, que comprende el derecho de toda persona a tener la oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo libremente escogido o aceptado, y tomarán medidas adecuadas para garantizar este derecho."

El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas en su observación general número 18, define al Derecho al Trabajo como esencial para la realización de otros Derechos Humanos y constituye una parte inseparable e inherente de la dignidad humana. Toda persona tiene el derecho a trabajar para poder vivir con dignidad. El derecho al trabajo sirve, al mismo tiempo, a la supervivencia del individuo y de su familia y contribuye también, en tanto que el trabajo es libremente escogido o aceptado, a su plena realización y a su reconocimiento en el seno de la comunidad.

La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán reafirma su convicción para que el desempleo, la falta de estabilidad laboral, el salario injusto, la explotación y las condiciones de discriminación en el trabajo sean superadas para lograr la dignificación de todas y todos los trabajadores.