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Reviven culto a la diosa Ixchel

>Los remeros que representarán

la travesía maya de Xcaret

a esta isla ya están entrenando

Por Gustavo Villegas

Hace 500 años los mayas cruzaban desde Xcaret el canal de Cozumel en canoas construidas con los troncos de robles. El viaje era parte de la peregrinación al santuario de la diosa Ixchel, cuyos vestigios se encuentran hoy en las ruinas del asentamiento maya de San Gervasio.

El cronista vitalicio de la ciudad, Velio Vivas Valdés, menciona que en los siglos VIII y IX el culto a la diosa fue mayor y las peregrinaciones iban desde su pueblo a través de los sac-be (camino blanco) hasta llegar a dos puntos principales desde donde salían las canoas para cruzar a la isla.

Por su parte, Osciel González González, director de educación del municipio de Cozumel, informó que los integrantes de los 25 equipos registrados para representar esta travesía comenzaron a entrenar para hacer el cruce desde Xcaret a Cozumel el 1 y 2 de junio próximo.

Una fuente al interior de la Secretaría de Marina Armada de México en Cozumel filtró información en el sentido de que las canoas serán escoltadas y vigiladas a lo largo de los 18 kilómetros que recorrerán.

A principios de marzo pasado el alcalde Gustavo Ortega dio a conocer que se pretende que este viaje sea un atractivo turístico más para la isla de Cozumel y se busca que se lleve a cabo cada año.

Entrevistado durante las prácticas de los participantes en la travesía, el director de educación en el municipio dijo que la travesía recreará el viaje que los antiguos mayas realizaban.

Velio Vivas, cronista de la isla y secretario técnico de la Comuna, dijo que este viaje era de suma importancia para los mayas, quienes por lo menos una vez en la vida debían de visitar el santuario de la diosa de la fertilidad para pedir sus favores.

El recorrido iniciará el 31 de mayo por la tarde con una ceremonia ritual en Xcaret y al día siguiente, 1 de junio, zarparán las embarcaciones desde este punto con dirección a Cozumel. El tiempo estimado de viaje es de siete horas y una vez en la ínsula se recreará otra ceremonia maya.

Por la mañana del 2 de junio partirá el siguiente grupo, que relevará al primero, también transportándose en las canoas, que son réplicas en fibra de vidrio de las originales usadas por los mayas. El segundo grupo se dirigirá a Playa del Carmen, donde les esperará en el puerto por la tarde para realizar la última ceremonia ritual.

La isla de Cozumel, antes llamada Cuzamil Ah Peten, se encontraba uno de los principales templos de culto a la diosa Ixchel, que en la cultura maya era simbolizada con la luna, a quien se le consideraba protectora de la fertilidad de la mujer y la Tierra; era esposa del dios maya Itzamná y madre de los demás dioses.

Por esto es que pueblos de toda la Península de Yucatán, del sur de Veracruz y parte de Tabasco y Chiapas venían a rendirle culto y a consultar su oráculo.

Deidad de la fertilidad

Ixchel fue la principal diosa maya y su nombre viene de que le atribuyeran ser diosa del arcoiris, aunque también se le reconocía ser diosa del agua, de la fertilidad, del oficio, de las medicinas y de la enfermedad.

La antigua ciudad de Xaman Há, conocida actualmente como Playa del Carmen, era el punto de embarcación hacia la sagrada isla de Cozumel, sitio dedicado a la diosa Ixchel, diosa de la fertilidad.

Mujeres de toda la región maya venían a Xaman Há a realizar el viaje a Cozumel en canoas. Algunas estructuras mayas se conservan aún en Playa del Carmen, siendo el templo en Playacar el más accesible.

El cronista vitalicio de la ciudad, Velio Vivas Valdés, menciona que en los siglos VIII y IX el culto a la diosa estuvo en su apogeo las peregrinaciones iban desde los pueblo mayas en a la parte continental a través de los sac-be (camino blanco) que conducían a Xaman Há (Playa del Carmen) y Polé (Xcaret). La travesía la realizaban a base de remos y en canoas hechas con la excavación de grandes troncos.

La mitología maya cuentan que un Dios todopoderoso llamado Itzamná creó al mundo y se casó con la diosa de la Luna, llamada Ixchel, procreando a los dioses Yum Kaax (dios del maíz), Ek Chuah y a los dioses de los sacrificios y de las estrellas; sus hijas fueron las diosas de las aguas, de la noche y del paraíso.

A la diosa Ixchel se le atribuyen los fenómenos relacionados con la luna, la preñez, el tejido y las inundaciones. Se le representaba como una anciana vaciando un cántaro lleno de agua sobre la tierra o también, como a una anciana tejiendo en un telar de cintura.

Las mujeres jóvenes solicitaban favores a la diosa y en peregrinaje acudían a su santuario en Cozumel para pedir en sus embarazos procrear hijos que sus esposos querían.

La historia de Ixchel e Itzamná muestra interesantes diferencias y similitudes con el mito japonés de Izanagi e Izanami.

En ésta, los nombres y personalidades de los personajes están invertidos, siendo Izanami la deidad femenina, y la misma quien ataca violentamente a su esposo.

De Ixchel se dice que tomaba bajo su protección a los peregrinos que visitaran su isla sagrada, Cozumel.

Isla Mujeres también estaba dedicada a su culto.