28 de Abril de 2017

Ciencia y Salud

Protege tu corazón: comiendo ajo negro

Un estudio hecho en España arrojó resultados sorprendentes.

Entre las últimas modas gastronómicas está la de cocinar con ajo negro. (Mercado Libre).
Agencia
MADRID, España.- Entre las últimas modas gastronómicas está la de cocinar con ajo negro, que se obtiene cuando se somete al ajo convencional a un tratamiento de envejecimiento durante varias semanas, en condiciones especiales de humedad y calor.

Esta técnica de origen asiático no solo le confiere al condimento un sabor levemente más dulce y ácido y una textura más blanda, sino que también transforma sus propiedades bioquímicas, informa Muy Interesante.

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Ahora, un equipo de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), en colaboración con la empresa Pharmactive Biotech S. L., ha valorado las propiedades cardiovasculares del vegetal envejecido, con resultados muy positivos.

Tras administrar extracto de ajo negro en corazones de ratas que habían sufrido un infarto de miocardio, los investigadores observaron que ejercía un efecto vasodilatador en las arterias coronarias y prevenía la disminución de la capacidad de contraerse el músculo cardiaco a consecuencia el ataque.

Sin embargo, el análisis de marcadores inflamatorios y estrés oxidativo en el tejido cardiaco y arterial les sorprendió. "En contra de lo esperado, la administración del extracto de ajo negro no solo no disminuyó la expresión de dichos marcadores, sino que la aumentó ligeramente en algunos casos. Esto puede explicarse por el fenómeno llamado hormesis, mediante el cual la exposición a dosis bajas de un agente químico o ambiental – nocivo a dosis altas– produce una respuesta adaptativa y un efecto beneficioso en la célula o el organismo", explica Miriam Granado, directora de la investigación.

"Por tanto, es posible que el hecho de inducir un leve estado inflamatorio y oxidativo haga que el extracto de ajo negro active simultáneamente mecanismos antiinflamatorios y antioxidantes que prevengan, al menos en parte, las alteraciones producidas por un daño mayor, como el infarto de miocardo", añade esta experta del departamento de Fisiología de la UAM.

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