Los mariachis de Garibaldi, una tradición que no se puede perder

En la plaza se reúnen miles de músicos en busca de visitantes que les atraiga la música regional mexicana.

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En la plaza Garibaldi se reúnen más de mil músicos de diferentes ciudades del país. (Notimex)

En la plaza Garibaldi se reúnen más de mil músicos de diferentes ciudades del país. (Notimex)

Agencias
CIUDAD DE MÉXICO.- Una de los principales sitios turísticos de la Ciudad de México es la legendaria Plaza Garibaldi, la casa del mariachi desde 1923, donde más de mil músicos salen a esta plaza en busca de visitantes que aman la música regional mexicana, portando orgullosos el traje.

Uno de estos personajes, que llevan en la sangre la música mexicana, es el maestro Cristobal Rivera, músico de cepa, con 16 años como mariachi, que forma parte del Mariachi Garibaldi Internacional, y que actualmente es el secretario general de la Unión mexicana de Mariachis de Plaza Garibaldi.

“En Plaza Garibaldi nos encanta que la gente nos visite, porque lo que hacemos es con mucho cariño, pese a todo lo que hemos pasado, lo vamos a seguir haciendo, porque este lugar debe perdurar siempre y estamos trabajando codo a codo con las autoridades para que Garibaldi vuelva a reactivarse y sea uno de los sitios favoritos del turismo”, declaró.

El maestro Rivera, quien charló en la misma plaza de los mariachis, llegó elegantemente vestido de mariachi color hueso, con un enorme moño azul, acompañado de su inseparable trompeta y con emoción, habló de lo que para él y para cientos de músicos significa ser mariachi de Garibaldi.


“Garibaldi ha dejado de tener luz, pero no se ha apagado, nosotros somos un gremio grande, estamos registrados tres mil 200 en la Secretaría de Prevención Social, y aquí en la plaza somos mil 70 los que cada fin de semana tocamos y todos venimos de diferentes partes del país por dos principales motivos, el primero ganar dinero y segundo porque amamos la música, sobre todo la música de mariachi”, agregó.

Compartió que sus compañeros, la gran mayoría viene de otros estados y así lo han hecho a lo largo de varias generaciones.

“Los mariachis que estamos aquí en Garibaldi, por lo regular no nacimos en la Ciudad de México, la mayoría vive en poblados de Hidalgo, Estado de México, Tlaxcala, Morelos, Puebla, y vienen los fines de semana a trabajar y ya el domingo por la tarde se van a sus casas, algunos con un buen dinerito y otros, pues lamentablemente a veces se van como llegaron”.

Además, comentó que también vienen músicos de mariachi de lugares lejanos como Sonora, Chihuahua y hasta de California.

“Esos vienen un mes aquí y quince días se regresan con su familia, porque ellos saben que la fuente de trabajo está aquí en la Ciudad de México”.

El maestro Rivera platicó que en antaño todos los mariachis vivían sólo de la música, y una gran mayoría se siente orgullosa de que gracias a esta profesión sacaron adelante a sus hijos, sin embargo las cosas ahora han cambiado mucho.

“El trabajo desde el 2011, bajó considerablemente y algunos ya tienen otras actividades, compraron terrenos, trabajan la tierra, otros arreglan violines, o se dedican al comercio, pero a pesar de eso hay una gran mayoría que vivimos de la profesión”, explicó Rivera.

Cabe señalar que en 2011, se prohibió el consumo de alcohol en la plaza, por diferentes causas y esto golpeó la economía de los músicos de forma importante.

“Esta prohibición nos dañó de gran forma, anteriormente la gente venía a tomar y a escuchar a los mariachis y lo hacía en orden, pero hubo otras cosas que no me tocaron y que no debo cuestionar, pero a raíz de eso la gente dejó de visitarnos de manera considerable”, señaló.

Agregó que la prueba de que la gente se disciplina y que puede tomar en orden, con la única intención de divertirse, se dio recientemente, un día después de la muerte de Juan Gabriel, donde se permitió el consumo de alcohol.

“Ese día la plaza se activó y la gente se comportó, hubo orden, hubo seguridad, acataron la ley de cultura cívica, hubo respeto, no hubo problemas, hubo mucha música, fiesta en honor al señor Juan Gabriel”.

Confesó que en estos días ya no se vive bien de ser mariachi.

“Nosotros estamos aquí por amor a la música, a la música de nuestra tierra, no, no se vive bien de ser mariachi, ya no, lo que nos ganamos lo ganamos con mucho cariño y el poco a mucho dinero que llevamos a casa, lo llevamos con orgullo porque es fruto del trabajo que amamos”.

Cambios en el mariachi

Contó que antes mucha gente que venía de varias ciudades del país, sobre todo del estado de Chihuahua, pedía no sólo cinco, sino 10, 20 y hasta 50 canciones de mariachi. Ahora ya no.

“Esa gente que venía de Chihuahua, Sinaloa o Baja California siempre nos pedía hasta 50 melodías y si sumamos a diez pesitos por elemento, ya era un promedio de 500 pesos y actualmente, ganamos esos 500 pero a la semana”.

Por otra parte, comentó que algo que extraña la gente que viene a Garibaldi es el Kiosco, el cual hace unos años fue reemplazado por unas jardineras con agaves, que ocuparon un espacio muy importante, que era para los grupos de mariachis, jarochos y norteños que forman parte de esta histórica plaza.

“Nosotros estamos gestionando con las autoridades, que nos regresen el Kiosco y que adapten el museo de la parte de abajo pues no tenemos donde cubrirnos. Los agaves que pusieron nos vino a dañar y pues nos quitó espacio, lo mismo el altar a la Virgen nos lo movieron y cuando viene gente de fuera lo primero que preguntan es por el Kiosco, no lo ven, escuchan dos tres canciones y se van”.

Dijo que todas las plazas de México tiene su kiosco, Guadalajara lo tiene, Oaxaca, Mérida, muchos lugares y en torno a estos suena la música.

“Afortunadamente, tenemos muy buena relación con las autoridades y en eso estamos, negociando que nos quiten esas jardineras y nos pongan el kiosco que tanto nos piden los turistas”.

Finalmente, el maestro Rivera quiso mandar un mensaje a toda la gente de la República Mexicana.

“Yo los invito a que regresen a la Plaza Garibaldi, este es un lugar orgullo de la nación, no es una plaza propiedad de los mariachis, los mariachis laboramos aquí, y es una plaza pública de toda la gente de México y juntos debemos reactivarla y no dejarla morir”.

También quiso mandar un mensaje de agradecimiento, en nombre de todos los mariachis de México y del mundo entero, a Juan Gabriel.

“Aquí le hicimos otro homenaje, queríamos que trajeran su cuerpo o cenizas a la plaza, pero no se pudo, varias veces lo invitamos a venir a Garibaldi y no pudo. Juan Gabriel murió físicamente, pero para los mariachis está vivo y seguirá vivo mientras la gente nos pida que interpretemos sus canciones”, finalizó.

(Con información de Notimex)

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