Aprueba Vaticano beatificación de monja mexicana

María Guadalupe García Zavala, conocida como "Madre Lupita", se convertirá en la quincuagésimo tercera beata y santa de México.

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El Papa Benedicto XVI decidió beatificar a la Madre Lupita, en parte porque ayudó a algunos sacerdotes a ocultarse durante la Guierra Cristera. (REFORMA)

El Papa Benedicto XVI decidió beatificar a la Madre Lupita, en parte porque ayudó a algunos sacerdotes a ocultarse durante la Guierra Cristera. (REFORMA)

Irene Savio/Agencia Reforma
ROMA, Italia.- La religiosa mexicana María Guadalupe García Zavala se convertirá en la quincuagésimo tercera beata y santa de México, según comunicó ayer la oficina de prensa del Vaticano, que dio información sobre la decisión del Papa Benedicto XVI.

La causa de canonización de García Zavala, conocida popularmente como "Madre Lupita" y quien nació en Jalisco en 1878 y murió en Guadalajara en 1963, había sido presentada tras que ésta fuera nombrada beata 2004.

Durante el proceso para permitir esta promoción se evaluó la labor de la monja mexicana como directora general de la comunidad religiosa de las Siervas de Santa Margarita María y de los Pobres, donde destacó por sus actividades en hospitales y por haber pedido dinero en las calles como mendiga con el fin de recaudar dinero durante un momento de dificultad económica de su organización.

Otro elemento que tuvo importancia fue que, durante los momentos más álgidos de la confrontación con la Iglesia en México, en medio de la Guerra Cristera, ayudó a algunos sacerdotes a ocultarse, entre ellos el Arzobispo de Guadalajara, Francisco Orozco y Jiménez.

Milagro misterioso

Sin embargo, El Vaticano no aclaró cuál es el segundo milagro que se le atribuye a la Madre Lupita, siendo éste uno de los requisitos indispensables para que se le apruebe con éxito la promoción a santa.

Según el procedimiento de la Iglesia católica, para que una persona sea declarada santa tiene que haber tenido una vida sagrada y ser un modelo a seguir para otros, pero también ha de haberse producido un evento no explicable científicamente tras la muerte del candidato.

La ceremonia de canonización de Madre Lupita, en todo caso, se llevará a cabo en El Vaticano en los próximos meses, como suele acontecer con quien obtiene el estatus de santo.

De los 53 beatos y santos que tiene México, 14 fueron promovidos a ese estatus por Benedicto XVI y 35 por el difunto Juan Pablo II en sus 26 largos años de pontificado.

Sin embargo, el primero fue Sebastián de Aparicio, quien fue nombrado beato en 1789 por Pío VI.

Durante el encuentro de ayer entre el Papa y el Cardenal italiano Ángelo Amato, prefecto de la congregación para las Causas de los Santos, el organismo vaticano que se encarga de estos asuntos, además de la Madre Lupita también fueron aceptadas por Benedicto XVI otras 24 causas de beatificación, canonización y de reconocimiento de virtudes heroicas, entre ellas la de varios religiosos españoles y de la primera santa colombiana.

Por el contrario, no hubo mención alguna a la canonización de Juan Pablo II, quien se convirtió en beato en tiempo récord en 2011.

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