25 de Julio de 2017

México

Ocho hembras, la esperanza de una especie

La empresa aportará sus conocimientos para la reproducción de la especie, de la que solo quedan 30 ejemplares.

Se contempla desarrollar instalaciones y un plan de financiamiento para retener ejemplares de la vaquita marina en semicautiverio hasta por 50 años, en el Alto Golfo de California. (Ecoosfera)
Se contempla desarrollar instalaciones y un plan de financiamiento para retener ejemplares de la vaquita marina en semicautiverio hasta por 50 años, en el Alto Golfo de California. (Ecoosfera)
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Agencias
CIUDAD DE MÉXICO.- Ante la inminente extinción de la vaquita marina, cuya población se redujo de 60 a 30 ejemplares, según la última estimación, incluidas sólo ocho hembras en edad reproductiva, el Gobierno de México decidió apostar por un proyecto de alto riesgo para la conservación de esta especie en un sitio confinado dentro de las aguas del Alto Golfo de California, con la ayuda de delfines nariz de botella entrenados para su localización.

Excélsior dio a conocer el pasado 7 de diciembre que estas acciones, sin precedente, que buscan salvar al mamífero marino en mayor peligro del mundo, se realizarán durante el primer trimestre de 2017.

En entrevista, Rafael Pacchiano, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), reveló que la Marina de Estados Unidos trabaja de manera coordinada para el adiestramiento de los delfines que ubicarán a los ejemplares en mar abierto.

"Sin duda ésta va a ser la última llamada que tenga la vaquita, y como el presidente Enrique Peña Nieto nos instruyó, vamos a hacer todos los esfuerzos que podamos para evitar su extinción”, destacó.

El doctor en Sistemas Acuáticos, Jorge Urbán Ramírez, integrante del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (Cirva) reconoció que no fue fácil tomar la decisión de realizar este procedimiento de conservación Ex situ, para mantener algunos de los últimos ejemplares de la especie en semicautiverio, pero es una “acción desesperada”, ante el constante declive en su población.

Explicó que son tan pocas las vaquitas, que aun sin depredadores ni amenazas humanas, sería muy difícil que se lograran recuperar por sí mismas de manera natural. "Si no se hace en este momento el experimento, ya no se va a hacer, y quizá vivamos con el arrepentimiento de no haber tratado de realizar el último intento”, indicó.

El también responsable del Programa de Investigación en Mamíferos Marinos de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (Uabcs) detalló que los delfines que participarán en la localización de las vaquitas marinas tienen décadas de adiestramiento militar.

"Son delfines que están entrenados tanto para actividad proactiva como defensiva, de salvamento, transporte de algún objeto, ubicación de minas submarinas o identificación de diferentes sonidos”, comentó.

Dijo que una vez que las vaquitas sean localizadas, serán atrapadas con redes, sin hacerles daño, para confinarlas en corrales a varios metros de la costa, donde ellas mismas podrán cazar su alimento.

Estamos hablando de que las barreras físicas serán parecidas a una pared, pero de red, que permitirán la circulación del agua, cuidando en todo momento que no sean un peligro para los animales”, subrayó.

De acuerdo con el Centro de Sistemas de Guerra Naval y Espacial de Estados Unidos, los defines que participarán en el proyecto utilizarán su sonar natural para ubicar a las vaquitas marinas y luego irán a la superficie para dar aviso a sus manejadores.

Una primera prueba ya fue realizada en la Bahía de San Francisco, donde los delfines nariz de botella localizaron con éxito marsopas comunes.

La Marina de Estados Unidos trabaja con mamíferos marinos desde la década de los 50 en misiones submarinas, para encontrar y marcar minas, equipos de investigación o herramientas militares con el fin de recuperarlas.

En la actualidad, el Programa de Mamíferos Marinos con sede en San Diego, California, cuenta con 50 leones marinos y 85 delfines que realizan un trabajo altamente confiable junto con su manejadores, que en conjunto son identificados como sistemas de defensa MK4, MK7 y MK8, empleados también para la protección de muelles y barcos ante ataques de buzos enemigos.

Reproducción asistida

Aunque el proyecto de conservación Ex situ de la vaquita marina tiene como principal objetivo proteger a la especie en semi cautiverio hasta que el Alto Golfo de California sea un lugar seguro, libre de redes de enmalle, también se contempla la reproducción asistida de los ejemplares.

En una reunión realizada en los Países Bajos, un grupo de expertos discutió los metodos más adecuados para acelerar la tasa de nacimientos de la vaquita marina, que en condiciones naturales se reproduce cada dos años, tiene una sola cría y requiere de un período de gestación de aproximadamente 11 meses.

Los científicos señalaron que las técnicas de almacenamiento de esperma de al menos cinco especies de cetáceos están bien desarrolladas, “por lo que las oportunidades de almacenar semen de vaquitas deben ser utilizadas para preservar el material genético”.

En este sentido, trascendió que Delphinus, operadora de seis hábitats para la interacción con delfines en México, aportará sus conocimientos para la reproducción por inseminación artificial de las vaquitas marinas.

La información disponible de la empresa señala que Delphinus "es un campeón en el programa de reproducción de delfines", ya que el 63 por ciento de sus ejemplares nacieron en instalaciones de la empresa desde 1992, incluyendo el primer delfín que nació y sobrevivió al cuidado de humanos en nuestro país.

En 2009, Delphinus estableció un Récord Guinness por tener el mayor número de delfines nacidos durante un año en cautiverio con 11 ejemplares.

El diciembre, Delphinus recibió de parte de la Semarnat una mención especial del Premio al Mérito Ecológico 2016 en la categoría Cultura y Comunicación Ambiental por la organización del Festival de los Océanos del Caribe Mexicano, lo que encendió a organizaciones de la sociedad civil, que acusaron a la empresa de acabar con los arrecifes de coral de Quintana Roo al tener corrales y criaderos de delfines en todo el litoral, además de dañar física y psicológicamente a los ejemplares al mantenerlos encerrados.

A largo plazo

El Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (Cirva) contempla desarrollar instalaciones y un plan de financiamiento para retener ejemplares en semi cautiverio hasta por 50 años dentro del Alto Golfo de California.

En las previsiones, considera que en caso de que un animal sano no se adapte a las condiciones del corral, “debe ser liberado tan pronto como sea posible en el sitio de su captura y equipado con una etiqueta de satélite para monitorear su supervivencia y movimientos”.

Advierte que como las vaquitas nunca antes se han mantenido en confinamiento, “la respuesta en piscinas de diferentes diseños, su apetito por diferentes tipos de presas, su estado de salud y el estrés general debe ser monitoreado cuidadosamente por personal experimentado”.

(Con información de excelsior.com.mx)

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