Teresa de Calcuta, mujer sencilla y de grandes acciones

Unos dos mil fieles de Ciudad Caucel presencian su canonización, que se realizó ayer en el Vaticano.

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Mons. Rodríguez Vega celebró una misa en Ciudad Caucel, en honor a la nueva santa 'Teresa de Calcuta'. (Milenio Novedades)

Mons. Rodríguez Vega celebró una misa en Ciudad Caucel, en honor a la nueva santa 'Teresa de Calcuta'. (Milenio Novedades)

William Sierra/Milenio Novedades
MÉRIDA, Yucatán.- El Arzobispo Gustavo Rodríguez Vega exhortó a inspirarse en la Madre Teresa de Calcuta, una mujer sencilla, que le habló a toda la humanidad con mensajes breves, pero muy profundos, pues se hizo presente mediante sus acciones que la llevaron a los altares.

Unas horas antes de que fue canonizada en el Vaticano por el Papa Francisco, el prelado celebró una misa ante unas dos mil personas reunidas en la explanada de la cuasi parroquia de la hoy Santa Teresa de Calcuta, en Ciudad Caucel, donde las festividades se prolongaron hasta la madrugada, pues su entronización fue televisada en vivo a partir de las tres de la madrugada en una gran pared blanca, que sirvió de pantalla.

Mons. Rodríguez Vega recordó que la Madre Teresa era una persona que dejó la alta sociedad, la familia, todo lo que tenía para seguir a Jesucristo mediante la vida religiosa, y abandonó el colegio para gente acomodada para ir por los más pobres de entre los más pobres, en la India, donde no le importaba que aquellos que atendiera no fueran católicos, de hecho, en su mayoría, era de otra religión y sin embargo, estaba con ellos.

“Más de una vez le habrán dicho, pero para qué los quieres mujer si estaban en la calle, van a morir, pero ella respondía que para que sientan amor antes de dejar este mundo. No son cristianos, pero sí hijos de Dios, y así ella y sus seguidoras, atendieron a miles y miles de pobres, en la India y luego en las casas que fueron fundando en todo el mundo, incluso en Mérida hay una de las Hermanas de la Caridad”, mencionó.


'Fue una mujer conocida dentro y fuera de la iglesia por su amor a los pobres', señaló el Arzobispo de Yucatán

Recordó que en el evangelio Jesucristo dice que si alguien prefiere a su madre o padre sobre Él no puede ser su discípulo. “El Señor es exigente y quiere que renunciemos a todos los bienes que tenemos”.

“Y ¿cuáles son los principales bienes que tenemos?, tus padres, tus hermanos, hijos, luego los bienes materiales. El Señor nos dice que el que no renuncia a todos no puede ser su discípulo. Muchos dirán ¿cómo le hago, no puedo?, ¿Cómo dejo a mis hijos, a mi familia? Si Dios no te lo ha pedido sigue con los tuyos, pues el punto es que cada quien esté dispuesto a darle lo que le pida”, indicó.

En ese sentido, dijo que algún joven le podrá decir deja todo y vente para la vida sacerdotal, algún padre de familia le puede decir dame a tu hijo porque la vida no la tiene segura. Hay que estar siempre dispuestos  a entregarle lo que nos pida.
“Si alguien no carga la cruz tampoco puede ser mi discípulo. No se trata de que nos guste el sufrimiento, de ir en busca de la cruz por la cruz, se trata de buscar el amor, el amor de Dios, de nuestros hermanos, aunque el verdadero amor implica cargar la cruz, sacrificios. Entonces, si verdaderamente lo amamos nos tocará cargar la cruz de alguna manera”, afirmó.

También mencionó que algo que distinguió a la Madre Teresa fue estar siempre sonriente. Cómo pudo hacerlo si no tiene una familia, si dejó aquel lugar tan cómodo o en medio de los leprosos, de los miserables.

“Ella siempre sonreía porque habría en su corazón el fuego del amor. Encontraba a Cristo en la eucaristía diaria, en la adoración al santísimo sacramento, en los misterios del santo rosario, y después iba a servir a los pobres y ahí igual hallaba a Jesucristo”, indicó el prelado.

“El reino de los cielos es un gran tesoro y el que lo encuentra deja todo para alcanzarlo. De ahí la sonrisa de la Madre Teresa feliz, en este mundo, y en la eternidad”, señaló.

De hecho, mencionó que la palabra beata significa feliz, por eso cuando alguien que diga que por ir a la Iglesia eres una beata o beato, hay que responderle que sí, pues son felices y lo serán más en toda la eternidad.

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