24 de Abril de 2017

Opinión

El desaparecido

Hay por lo menos un caso conocido de la desaparición de un político: ¿dónde está Manuel Muñoz Rocha?

La detención de los ex gobernadores Tomás Yarrington y Javier Duarte es una clara muestra de que cuando se quiere se puede. Los tiempos han cambiado y hoy las decisiones de los gobernantes están influidas por un mayor conocimiento y las exigencias de la opinión pública, sobre todo en hechos ligados a la corrupción, el cáncer que no puede extirparse del ADN de la mayoría de los políticos; los escenarios (próximo relevo sexenal, en este caso) también cuentan.

Y señalamos que los tiempos cambian porque hay un prófugo del que nunca ninguna autoridad pudo ni quiso dar con él: el diputado tamaulipeco Manuel Muñoz Rocha, señalado como autor intelectual del asesinato del priista José Francisco Ruiz Massieu hace casi 23 años, el 28 de septiembre de 1994 para ser precisos. Un año antes fue ultimado en Guadalajara el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, y aunque se atribuyó este hecho a los Arellano Félix, en una aparente confusión por acribillar a “El Chapo” Guzmán, tampoco se detuvo a los responsables y la teoría del error fue poco creíble.

El caso de Muñoz Rocha ha quedado como ejemplo de impunidad en la política mexicana, un hecho tragicómico que incluyó profanación de tumbas y contratación de videntes, episodios que dejaron en ridículo al fiscal especial y al procurador de aquellos tiempos. Sólo Daniel Aguilar Treviño –autor material– y Carlos Angel Cantú Narváez –cómplice– cumplen sentencias de 50 y 37 años. Raúl Salinas de Gortari estuvo preso 10 años y fue liberado en 2005. En 2009, un tribunal decretó la prescripción del delito del homicidio y dejó sin efecto la orden de aprehensión contra Muñoz Rocha, por lo que, en caso de estar vivo, quedará impune.

Ahora hay otros gobernadores señalados de malos manejos durante sus administraciones, y es de esperarse que pronto los alcance la justicia, y si bien siempre quedará la duda de “entregas pactadas”, aun así es bueno saber que la ley se aplica sin distingos y se siente precedente para evitar que el desempeño de cargos públicos sea la vía para amasar fortunas ilícitas. Es lo que menos merecemos los mexicanos.

Anexo "1"

Los riñones y el esternón

En marzo de 2008, la revista Proceso publicó una entrevista realizada al ex procurador Antonio Lozano Gracia, a quien correspondió conocer del caso de Manuel Muñoz Rocha, y sostuvo que había coincidencias entre la osamenta localizada en la finca “El Encanto” por la vidente Francisca Zetina "La Paca" y el entonces legislador tamaulipeco, defendiendo así la investigación del fiscal Pablo Chapa Bezanilla.

Entre esas coincidencias refirió la edad y estatura, y destacó que la osamenta tenia su riñón izquierdo poliquístico; por la familia se sabe que Muñoz Rocha tenía ese padecimiento y también una característica que sólo tiene una entre diez millones de personas: el esternón bífido, que la osamenta también presentaba. Lozano Gracia dijo que lo único que faltó para confirmar que la osamenta pertenecía a Muñoz Rocha fue la prueba de ADN, que se realizó pero no fue posible confirmar la pertenencia debido “a lo contaminado de los huesos”.

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