Entusiastas padres y alumnos de la región Valladolid

La delegada del Conafe, Jessica Saidén, conoce las necesidades y el talento que hay en una escuela comunitaria en la comisaría de Chanyotzonot II.

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Jessica Saidén (c), delegada del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), en el plantel Chanyotzonot II de Valladolid. (SIPSE)

Jessica Saidén (c), delegada del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), en el plantel Chanyotzonot II de Valladolid. (SIPSE)

Jessica Saidén Quiroz
MÉRIDA, Yuc.- La oportunidad de servir, desde el cargo federal como delegada del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), me permite hoy en día resaltar aspectos de la vida que suceden en comunidades y que en este mismo espacio deseo compartir.

Desde el ámbito de la educación, numerosas experiencias son en verdad aleccionadoras para conocer, mucho más de cerca, necesidades y alternativas de solución que siempre son necesarias buscar de la mano de los propios habitantes de las comunidades.

Desde circunstancias y necesidades básicas para los planteles educativos del Conafe, hasta los sueños y proyectos de muchos niños y jóvenes, además de la participación de sus padres, es lo que deseo transmitir.

Por ahora, les comento que hace unos días visitamos una escuela comunitaria del Conafe en la comisaría de Chanyotzonot II, perteneciente a Valladolid.


Ahí llegamos invitados por la comunidad, en donde se realizó  un festival “muy alegre y participativo, como siempre lo hacen” me comentó el coordinador de la región Valladolid del Conafe, Francisco Herrera.

Fue al mediodía cuando los niños ya estaban listos para presentar su festival como cada año, con mucha participación  y entusiasmo.

Fueron cuatro niños que a su corta edad representaron de una manera grandiosa el valor de la dedicación, el aprendizaje, bailando nuestra jarana yucateca, típica de la región.

Fui ahí testigo de la auténtica muestra de compromiso que estos pequeños tienen con su escuela de Conafe, pero sobre todo cautivando a cualquier espectador, actitud digna de valorar.

Con ello no terminó el festival sino que se reconoció a cada uno de los alumnos y padres de familia como partícipes de esta gran labor, ya que en conjunto logran el objetivo de la educación comunitaria.

Charla con los padres

Me senté junto a los padres de familia para escuchar a cada uno de ellos, quienes me contaron de viva voz las experiencias que se viven con los líderes educativos del Conafe.

En primera instancia me comentaron que despertarse temprano, preparar la comida de los líderes, preparar agua caliente para un rico café en la mañana acompañado de una pieza de pan, les entusiasma porque se sienten incluidos cumpliendo el compromiso que hicieron con el Conafe, ya que apoyan mucho a estos jóvenes porque saben el sacrificio de ellos al dejar a la familia y estar lejos de su hogar, pero aún así ellos ponen su pasión y sus conocimientos con los niños.

Me sentí tan identificada con la escuela, con los padres, con los niños y con todo el personal, ya que ellos me acompañaron a conocer la escuela, enseñándome su día a día, toda una experiencia.

Cuento en lengua maya

También me sentí orgullosa de conocer a la alumna destacada Genny Castillo, con su mejor promedio. 

Ella nos mostró una pequeña parte de lo que significa conservar nuestra lengua maya, al recitar un cuento.

Fue tan maravilloso escuchar a Genny que en la actualidad, a pesar de las adversidades, siguen vivas nuestras tradiciones porque llegar a Chanyotzonot II no sólo es  recorrerla sino que es imaginar y disfrutar de las leyendas y anécdotas de su pasado, y conocer más sobre ella, ya que me permitió  fortalecer lazos con esta comunidad.

La gente de esta comunidad no únicamente nos mostró la magia viviente en sus habitantes sino lo que carece al estar lejos de casa, sentir las necesidades de no contar con muchos de los servicios básicos; eso lo involucra a uno para gestionar ante las autoridades lo que sea necesario para conseguir una mejor calidad de vida para todos ellos.

En esta comunidad, no sólo sentí el espíritu de expresión oral maya: aquí se reúne lo mágico e histórico, aún en medio de las necesidades más apremiantes.

Al final de esta visita observamos  con satisfacción que Conafe sigue cumpliendo las metas; sé que falta mucho por hacer pero sé además, que con la ayuda de cada uno de ellos y con el compromiso que tengo podremos hacer mucho más por esta gran institución y por la población que lo necesita. 

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