27 de Julio de 2017

Yucatán

¿Cómo afrontar la enfermedad en la vejez?

La escritora María Eugenia Lage Corona brinda algunos consejos ante la enfermedad de un familiar.

La unión familiar es importante para estas situaciones. (Milenio Novedades)
La unión familiar es importante para estas situaciones. (Milenio Novedades)
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MÉRIDA, Yuc.- Durante la emisión semanal del programa “Salvemos una vida”, que se trasmite Amor 100.1 FM de Grupo SIPSE, en esta ocasión bajo la conducción de Alis García y Marilis Escalante, se habló de la enfermedad en la vejez y el cuidado del familiar enfermo, tema del libro de María Eugenia Lage Corona, maestra en Terapia Familiar.

Alis García abrió el programa de radio comentando acerca de disfrutar las cosas positivas de la vida y “el poder que todos los seres humanos tenemos para elegir entre lo bueno y lo malo”.

“Nosotros elegimos si queremos ir por el lado bueno o el lado malo; si elegimos este último, aunque enfrentemos situaciones difíciles podemos sacar provecho y aprender de ello. Es importante darnos cuenta que tenemos a nuestro alrededor muchas cosas maravillosas y hay que dar gracias por ello. En ‘Salvemos una vida’ tratamos de compartir con ustedes esas pequeñas cosas, todo lo bueno, lo bonito y lo que nos llena el alma es gratis; puede ser una sonrisa, un abrazo o simplemente decir cosas agradables. No siempre tenemos que buscar lo malo, busquemos lo bueno de todo y de todos”, expresó.

Agregó que durante los 22 años de “Salvemos una vida”, que celebró la asociación esta semana, se han encargado de difundir el mensaje de ser felices como personas y hacer felices a las familias y amigos procurando siempre ver el lado positivo de la vida.

Luego de ser presentada por las conductoras, María Eugenia Lage Corona dijo que ante el problema de la enfermedad en la vejez es necesario contar con información precisa y que por ello en su libro comparte temas que en su momento le fueron de mucha utilidad.

Una experiencia, el origen

“Todo inicia como un testimonio de vida hace 20 años, cuando me enteré que mi mamá estaba enferma. Ella, una mujer autosuficiente, fuerte, capaz, líder, de repente vio que su salud ya no era la de antes. Esto me sorprendió y me preocupó, busque ayuda e información para prepararme ante el fuerte reto que tendría por delante. Somos cinco hermanos, pero soy la única mujer, y bueno, ustedes saben que normalmente somos quienes se hacen cargo de los padres cuando se enferman”, narró la autora.

María Eugenia expuso que en ese entonces se encontraba estudiando la maestría y la situación que vivió le sirvió como base para su tesis.

“Es una situación recurrente por la cual todos vamos a pasar. Las personas que leyeron mi trabajo me dijeron que les había quitado un velo de los ojos y que les había ayudado a encontrar nuevas alternativas para cuidar a sus familiares enfermos”, expresó.

“Fue un proceso de cuidado y acompañamiento que duró cuatro años. Mi madre falleció sin embargo, antes de eso, a raíz de la investigación que hice y con la información generada decidí que tenía que hacer algo por ella y por mi padre. Fue como formé un grupo de adultos de la tercera edad, especialmente para ellos dos, y también diseñé un taller para el cuidado de los enfermos de esta edad. De ese grupo varios han fallecido pero tenemos hermosos testimonios, los cuales están plasmados en mi libro”, apuntó María Eugenia.

La autora de “Enfermedad en la vejez. Cómo afrontarla en familia”, editado por Trillas, recordó que dejó el grupo cuando su madre falleció y como los participantes le animaron a continuar, decidió hablar con su padre, ya que él se resistía a regresar ante la pérdida de su cónyuge.

“Es normal que uno se sienta mal por la muerte de un familiar. En ese entonces mi papá no quería continuar en el grupo porque ya no estaba mi madre y le dije que no la gente me lo estaba pidiendo, pero que no lo iba a volver a abrir si él no estaba presente. Finalmente accedió”, comentó.

María Eugenia Lage Corona, autora del libro “Enfermedad en la vejez”.

La terapeuta familiar dijo que es todo un reto el tema del cuidador primario, que es la persona comprometida a cuidar y acompañar al adulto mayor enfermo. Además de sus actividades cotidianas, esta persona atiende, en medio de un duelo anticipado, al familiar enfermo.

“Ver a los padres en el camino de salida, a lo cual nos resistimos, hace que nos agotemos emocionalmente y desarrollemos estrés y ansiedad. Algo muy importante en este tema es que el cuidador primario siente que nadie lo escucha, que nadie lo comprende, que sólo él o ella es capaz de atender ese necesidad de su familiar. Como cuidadores, no sabemos escuchar, no nos damos cuenta que hay hermanos, nietos y sobrinos ávidos de participar en este proceso, pero les negamos la oportunidad de hacerlo”, aseguró.

Colaboración familiar

Marilis Escalante comentó que cuando el padre o la madre se enferman, el cuidador primario es quien desea hacerse cargo de todo, pero que es necesario para evitar desgastarse, darles oportunidad a los demás familiares.

María Eugenia Lage dijo que ante esta situación se sugiere hacer reuniones familiares para que todos colaboren en los cuidados.

“En mi experiencia, cuando se convoca a la familia, todos acuden porque están preocupados. Sin embargo, hay que entender que todos sufrimos de diferente manera, algunas veces nos tragamos las emociones porque no queremos lastimar a los demás o porque no sabemos manejar nuestras emociones. La postura que toma cada quien al respecto dependerá de su carácter y personalidad y eso hay que respetarlo”, explicó.

El libro fue editado por Trillas. 

Agregó que la dinámica familiar cambia cuando los padres o los abuelos se enferman, algunos familiares dejan todo para atenderlos, pero otros no quieren saber nada del tema y “salen corriendo”.

Marilis Escalante dijo que en la familia tiene que haber un líder que tome las decisiones fuertes, dolorosas e inevitables, pero que también habrá de tomarse en cuenta la decisión del propio enfermo.

La autora contestó que actualmente están bien especificados los derechos de los enfermos; tienen derecho a estar informados sobre su padecimiento y a buscar una segunda opinión, por ejemplo.

“Se evitarían muchos conflictos familiares si le diéramos oportunidad al enfermo de decidir, ya que muchas veces no queremos decirle sobre su estado de salud y no le preguntamos sobre las decisiones que se han de tomar. Por ejemplo, si se requiere amputarle una pierna puede ser que la mitad de la familia lo apruebe pero la otra mitad esté en contra y el enfermo sólo dice ‘que sea lo que Dios quiera’, esto implica una lucha de poder al interior de las familias”, advirtió.

Comprensión

Alis García dijo que es fundamental informarles a todos sobre la situación real, ya que no se acostumbra hacerlo y que esto ayudará a distribuir entre todos los cuidados que necesita el enfermo.

La “coach” familiar comentó al respecto que “nunca falta un hermano o hijo que nos dice que tiene mucho trabajo, que está muy ocupado y que no puede participar. No hay que juzgarlo, es una persona que está muy vulnerable y con mucho dolor. Cuando un ser que amamos sufre y está cerca de fallecer, para nosotros es algo muy doloroso y hay quienes no pueden lidiar con ello.

Tenemos que acoger a ese hermano y preguntarle de qué manera puede ayudar. Si él no puede acudir, podría darse el caso que contrate a un enfermero o alguien más de su familia lo cubra”, puntualizó.

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