El cannabis le devolvió la esperanza de una vida mejor

Alondra Peña, una joven de 20 años es la primera paciente en esta entidad en recibir un producto derivado de la mariguana.

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Alondra, acompañada de sus padres Francisco Peña Herrera y Lizbeth Pech Estrella, quienes juntos han luchado por una mejor calidad de vida para la joven quien sufre de epilepsia refractaria. (Jorge Acosta/ Milenio Novedades)

Alondra, acompañada de sus padres Francisco Peña Herrera y Lizbeth Pech Estrella, quienes juntos han luchado por una mejor calidad de vida para la joven quien sufre de epilepsia refractaria. (Jorge Acosta/ Milenio Novedades)

José Salazar/Milenio Novedades
MÉRIDA, Yucatán.- Ella es Alondra Peña Pech. Una entusiasta yucateca de 20 años que es la primera paciente en esta entidad en recibir un producto derivado de la marihuana para su tratamiento médico.  

Alondra sufre de epilepsia refractaria (Síndrome de Lennox-Gastaut), padecimiento que le ha dificultado llevar una vida tranquila debido a los constantes ataques que sufre, los cuales llegaron a sumar aproximadamente 70 cada día.  

Ante esta situación, y con la inalcanzable perseverancia de sus padres por mejorar su calidad de vida, es como Alondra llega con el especialista en Pediatría, Neurología Clínica General y Neurología Pediátrica, Saúl Jesús Garza Morales, quien fue el médico que prescribió el medicamento.  

Garza Morales es quien igualmente trató a Grace Elizalde, la pequeña que por medio de un histórico amparo en el país obtuvo en 2015 el permiso para la importación de un producto hecho a base de cannabis para su uso medicinal.


En entrevista para Milenio Novedades, Garza Morales explicó que la joven yucateca nació con hipoxia neonatal (sufrimiento fetal) y retardo del desarrollo, sin embargo, es hasta los 12 años cuando su caso se agrava al presentársele la epilepsia refractaria de difícil control.

“Las convulsiones generalizadas en Alondra eran muy graves y no era posible controlarlas con medicamentos”, recordó el especialista. 

Sin embargo, la búsqueda comenzó mucho tiempo atrás, ya que tras varios intentos por mejorar la situación de Alondra, quien en ese entonces tenía 17 años, el Instituto Mexicano del Seguro Social en Yucatán agotó sus posibilidades y decidió enviarla a su Centro Médico Nacional La Raza, en la Ciudad de México, donde fue sometida a una cirugía conocida como callosotomía. Esta operación consiste en separar los dos hemisferios del cerebro con el fin de evitar la propagación de las cargas eléctricas que producen las crisis epilépticas para reducir las mismas.

A pesar de esta cirugía, no hubo mejora significativa y los eventos convulsivos continuaron con la misma gravedad, por lo que el IMSS decidió darla de alta debido a que no podían ofrecerle un tratamiento adecuado ya que no contaban con especialistas en epilepsia, equipo ni infraestructura necesaria.

"La esperanza"

Sin embargo, sus padres, Francisco Peña Herrera y Lizbeth Pech Estrella, nunca se dieron por vencidos y con la necesidad de mejorar la calidad de vida de Alondra tocaron muchas puertas hasta dar con la de el doctor Garza Morales. Allí nació la esperanza que cambiaría todo:

“Alondra llegó conmigo con incontables crisis pequeñas, mioclonias (movimientos involuntarios, breves, bruscos y repentinos, a modo de sacudidas), ‘ausencias’ y otros síntomas. Ante una situación tan desesperante propuse a sus padres que utilizáramos un derivado de la planta de cannabis, que es el aceite de Cannabidiol. Este producto no tiene efectos psicotrópicos", recuerda el doctor. 

Pero inmediatamente, otra dificultad surgió en el camino de esta familia, ya que el producto es sumamente costoso y debía importarse desde Estados Unidos, previo permiso de la  Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios.

El frasco del aceite de Cannabidiol es de 236 ml. y tiene un costo de 499 dólares (al tipo de cotización actual equivale a nueve mil 474 pesos). A esta cantidad hay que sumarle los gastos de importación e impuestos aduanales.

“Por medio de la Fundación Grace conseguimos el producto en seis mil 300 pesos, lo que es una gran ayuda, y el DIF Yucatán nos apoya con un medicamento que tiene un costo de mil pesos semanales. Para procurarnos de fondos, realizamos bazares los fines de semana”, comentó el papá de Alondra. 

El señor Peña Herrera agregó que al integrarse a la Fundación Grace han recibido apoyo por medio de redes sociales y diversos grupos de WhatsApp en los que padres de pacientes con epilepsia de varios estados del país comparten sus experiencias y avances que surgen en la investigación de este padecimiento.

Así es como estas personas han sacado adelante a su hija, quien pasó de tener 70 convulsiones de gravedad a 25 leves al día. El producto se le administra a Alondra todos los días y dura aproximadamente mes y medio; el tratamiento es de por vida, y las dosis pueden variar, dependiendo de los resultados.

Para ayudar

  • El caso de Alondra fue inscrito en la fondeadora Ponle Alas, donde se pretende recaudar fondos para la adquisición del tratamiento, consultas médicas y viajes para consultas con el especialista en la Ciudad de México para los próximos 12 meses, lo que representaría un total de 289 mil pesos. El proyecto estará vigente hasta el ocho de noviembre en la dirección de internet: https://www.ponlealas.com/proyectos/por-alondra-11 y hasta el momento ha recaudado apenas dos mil 458 pesos. 
  • También se puede apoyar a Alondra contactando a sus padres a los teléfonos: 9991 40 65 63 o al 9999 97 69 45.

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