Enigmas

La hacienda embrujada de Lepán

Fantasmas y fenómenos paranormales palpan a diario habitantes de la comisaría de Tecoh,

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Fachada de la exhacienda de Lepán, ubicada a casi una hora de Mérida. (Jorge Moreno/SIPSE)

Fachada de la exhacienda de Lepán, ubicada a casi una hora de Mérida. (Jorge Moreno/SIPSE)

Junto a estas escaleras han visto rondar el alma en pena del brujo que enamoraba a la joven. (Jorge Moreno/SIPSE)

Junto a estas escaleras han visto rondar el alma en pena del brujo que enamoraba a la joven. (Jorge Moreno/SIPSE)

Parte de la maquinaria que producía el henequén aún permanece en el inmueble. (Jorge Moreno/SIPSE)

Parte de la maquinaria que producía el henequén aún permanece en el inmueble. (Jorge Moreno/SIPSE)

Enrique Caballero fue nuestro guía en el recorrido, el nació en Lepán y conoce muy bien la historia de la exhacienda. (Jorge Moreno/SIPSE)

Enrique Caballero fue nuestro guía en el recorrido, el nació en Lepán y conoce muy bien la historia de la exhacienda. (Jorge Moreno/SIPSE)

Una de las dos chimeneas de este sitio, la cual fue alcanzada por un rayo hace varios años, tal y como se observa en la parte superior. (Jorge Moreno/SIPSE)

Una de las dos chimeneas de este sitio, la cual fue alcanzada por un rayo hace varios años, tal y como se observa en la parte superior. (Jorge Moreno/SIPSE)

En esta piscina murió ahogado un niño, del cual, aseguran que también aparece su espíritu. (Jorge Moreno/SIPSE)

En esta piscina murió ahogado un niño, del cual, aseguran que también aparece su espíritu. (Jorge Moreno/SIPSE)

Jorge Moreno/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- Ubicada a poco menos de una hora de viaje desde la ciudad de Mérida, la hacienda principal de la comisaría de Lepán, municipio de Tecoh, encierra muchos enigmas, parte de los cuales descubrimos en dos visitas recientes que realizamos en busca de evidencias de fenómenos paranormales. Nuestro guía fue Enrique Caballero, quien vive en ese lugar y ha colaborado en la revista Misterios desde hace poco más de un año.

Kilómetros antes de llegar a la población se avistan las dos enormes chimeneas del casco de la exhacienda, una de las cuales tiene una enorme cicatriz que le dejó un rayo que la impactó hace unos años durante una fuerte lluvia.

Esta exhacienda tiene en común lo que muchas otras en Yucatán, es decir fue construida a principios del siglo pasado como parte de la época del oro verde, mejor como llamaban al henequén. Los dueños se dedicaban a sembrar y procesar este producto, el cual era llevado en camiones al puerto de Progreso donde era embarcado hacia otros países.

De acuerdo con recortes periodísticos y crónicas de la época, la explanada principal fue sede de fastuosas fiestas como de asesinatos, fusilamientos y del embrujo de un hechicero que llegó a ese poblado, el cual, debido a que no fue correspondido amorosamente por una joven que ahí laboraba, le hizo un encantamiento a través de pócimas, humo y gallinas muertas.

Esto último no fue del agrado de uno de los capataces de la hacienda, quien no se andaba por las ramas y era de “pocas pulgas”, pues, al descubrirlo, sin pedir la más mínima explicación sacó su escopeta y disparó al brujo para que se fuera.

De la historia hay dos versiones, la primera señala que el visitante fue herido en la pierna, huyó y posteriormente regresó para vengarse; y la otra asegura que murió ahí mismo y fue su hermano quien trató de cobrar venganza, pero corrió con la misma suerte que su consanguíneo, ya que el capataz también lo mató durante la pelea que tuvieron.

Hasta hace unos 20 años se decía que en las puertas e interiores de la exhacienda veían al fantasma del hechicero enamorado, quien aún en el más allá, no se resignaba a haber perdido a su amada, la cual en realidad nunca tuvo, ya que no fue correspondido.

Fantasmas y brujos

Mientras entrábamos a la exhacienda, Enrique detalló varias situaciones extrañas ahí ocurridas.

Contó que, cuando era niño, eran más comunes los rumores de que en el lugar veían a un "Huay cochino" y a un "Huay Pek" (brujo que se convierte en perro) y que a él y a sus amigos los asustaron cuando ahí jugaban.

Asimismo, contó que hace unos cinco años, un joven de Kanasín falleció ahogado en un cenote del lugar y a partir de su muerte, afirman, su alma en pena vaga por la exhacienda.

Enrique nos llevó una piscina que aún tiene el rastro de una inscripción en una de las paredes, acompañada de una cruz: Esto fue hecho en memoria de un niño que hace bastantes años murió ahogado aquí.

Cabe destacar que en el recorrido, aparte de grabar con cámaras de video, se tomaron poco más de 300 fotografías. En el análisis preliminar de las imágenes, en cuatro de ella se descubrieron rostros extraños en algunas de las paredes.

Por cierto, si eres de Tecoh o vives cerca, acompáñame este jueves a las 6 de la tarde en el parque principal, frente al Palacio Muncipal, donde estaré realizando investigaciones con motivo de la llegada de la “gira Paranormal”; dos días después (el sábado 16), las funciones serán a las 7:30 y 9:30 de la noche en la sala de fiestas “Odeón”.

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