Yucatán, libre de la presencia de alcohol adulterado: SSY

La Subdirección de Control y Fomento Sanitario aseguró que en este año no se han detectado bebidas alcohólicas alteradas, en el Estado.

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La SSY realiza al mes 20 muestreos de botellas en restaurantes, cantinas, expendios y tiendas. (Archivo/SIPSE)

La SSY realiza al mes 20 muestreos de botellas en restaurantes, cantinas, expendios y tiendas. (Archivo/SIPSE)

José Salazar/Milenio Novedades
MÉRIDA, Yucatán.- Un problema al que se enfrentan las  personas que acostumbran salir a divertirse en estas Fiestas Patrias o de manera habitual los fines de semana, es saber si las bebidas alcohólicas que consumen se encuentran adulteradas.

De acuerdo con la Subdirección de Control y Fomento Sanitario, dependiente de la Dirección de Protección Contra Riesgos Sanitarios de los Servicios de Salud de Yucatán (SSY), en el presente año no se han detectado bebidas alcohólicas alteradas en el estado.

“En Yucatán, durante los operativos permanentes que realizamos durante el año, no hemos detectado alcohol adulterado. Durante las visitas a establecimientos que expenden bebidas alcohólicas, las cuales se  hacen de manera constante, revisamos el etiquetado, el tipo de envase y tomamos muestras del producto las cuales son analizadas en laboratorio. Estas pruebas no han arrojado resultados que indiquen algún grado de adulteración”, señaló el responsable del Control y Fomento Sanitario de la SSY,  Rogelio Rivero Escalante.

La dependencia realiza al mes aproximadamente 20 muestreos de botellas de alcohol que se venden en restaurantes, cantinas, expendios, tiendas de conveniencia, autoservicios entre otros. Las muestras se envían al Laboratorio Estatal de Salud Pública, instancia que emite el resultado que sirve como base para elaborar el dictamen correspondiente.


En caso de encontrar alcohol adulterado, se acude al sitio donde se tomó la muestra para decomisar el producto

 “Las bebidas alcohólicas adulteradas no aseguran la calidad, ni la higiene en su elaboración y al no existir un control en su proceso de producción genera graves riesgos para la salud de los consumidores. Las bebidas adulteradas, además de provocar una embriaguez más rápida, pueden causar náuseas, vómito, dolor de cabeza, irritación gástrica o incluso ceguera, estado de coma o hasta la muerte”, advirtió Rivero Escalante.

La Comisión Federal de Protección Contra Riesgos Sanitarios de la Secretaría de Salud Federal advierte que la gente dedicada a vender alcohol adulterado produce una mezcla de alcoholes, buscando que la bebida resultante tenga un sabor muy parecido al de las bebidas originales que conocemos, pero con una diferencia esencial: modifican los procesos de destilado, las materias primas,  la base de los productos que es el etanol (alcohol etílico de 96°) e incluso, llegan a utilizar metanol u otros alcoholes industriales para reducir los costos del producto.

Estas mezclas son vendidas al público en botellas vacías que recuperan de la basura o en el mercado negro, por ello la dependencia recomienda siempre romper las botellas de estos productos antes de desecharlas.

Cofepris también señaló que muchas personas, buscando una alternativa más económica, consumen el coloquialmente llamado “alcohol del 96°”.

Este alcohol está generalmente desnaturalizado y es una de las sustancias químicas más utilizadas en la industria, ya que se puede usar como disolvente, anticongelante, desinfectante, excipiente, combustible, entre otros. Esta sustancia puede contener alcohol isopropílico u otras sustancias, por lo que no es apto para beber.

“Dependiendo del grado de composición química de cada uno de los productos de cada muestra es como nosotros procedemos a actuar. Afortunadamente en Yucatán no hemos detectado producto adulterado que pueda causar daño a la salud pública. Lo que siempre recomendamos es evitar el exceso en el consumo de alcohol”, afirmó Rogelio Rivero Escalante.

En caso de que se registrara un caso positivo de alcohol adulterado, se procede a acudir al sitio donde se tomó la muestra para decomisar todo el producto existente. Posterior a esto, en caso de la fábrica del producto se encuentra en el Estado se realiza una visita de verificación. Si se encuentra fuera del Estado, se le da aviso a la Cofepris para que se proceda a la vigilancia sanitaria en la entidad que corresponda.

“No solamente tomamos las muestras para laboratorio sino que en la misma visita de verificación revisamos el etiquetado y tipo de envase, el cual deberá tener el sello de garantía y leyendas en español así como el sello del SAT (Sistema de Administración Tributaria) entre otros controles que indican la autenticidad del producto”, concluyó el Subdirector de Control y Fomento Sanitario.

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