28 de Abril de 2017

Opinión

Necesidades y valores, grandes motivadores

¿Por qué hacemos lo que hacemos? Frecuentemente no logramos detectar el motivo.

Al conciliar necesidades y valores gozamos de plenitud, autoestima, realización personal y autenticidad. Francisco Fernández Carvajal, escritor español

El comportamiento humano casi nunca está determinado por una sola motivación, algunas veces éstas pueden ser altruistas, centradas en el otro, etc., y otras para satisfacer nuestras necesidades. En las motivaciones se pueden detectar elementos emotivos y racionales.

Frecuentemente no logramos detectar el motivo por lo que hacemos o decidimos algo, ya que el mundo de las motivaciones, en muchos sentidos, es inaprensible por su complejidad.

Hay que tomar en cuenta las necesidades que son “tendencias innatas a la acción”, verdaderos motores para el quehacer humano, ya sea por un déficit del organismo que nos lleva a buscar alimento para nutrirnos o las potencialidades naturales que buscan ser ejercidas o realizadas, tales como la afirmación personal para reforzar el “yo” o la necesidad de encontrar un sentido a la vida, que nos conduce a una búsqueda interior por medio de la reflexión, el diálogo y la oración. La necesidad no es sólo carencia sino impulso para el desarrollo humano.

Igualmente, los valores son grandes motivadores; realidades ideales que hacen importante y estimable a la persona. Orientan y animan a crecer y actuar constructivamente. Para un crecimiento auténtico las necesidades y valores deben estar relacionados íntimamente. Sabemos que la necesidad es energía, que se puede encauzar de diferentes modos. Por ej., la elección para alimentarse será mejor si se guía por valores de salud y estética, entonces se comerá ordenada y selectivamente.

La necesidad de amar y de ser amad@ se llenará armoniosamente por los valores que nos guíen. La necesidad de afirmación social y económica en el ejercicio de una profesión, si se practica con ética, es decir, con respeto y honestidad dejará gran satisfacción.

Concienticemos que la estrecha relación entre necesidades y valores es indispensable para la evolución positiva de la humanidad.

¡Ánimo! hay que aprender a vivir.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios