Miércoles, 28 de Septiembre del 2016
Chetumal

Un caso de éxito ¡feliz día del manatí, Daniel!

Esperan una segunda salida, comprobando que puede alimentarse e interactuar con otros manatís.

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Daniel es un animal especial, es un manatí huérfano recuperado en el año 2003. (Carlos Horta/ SIPSE)

Daniel es un animal especial, es un manatí huérfano recuperado en el año 2003. (Carlos Horta/ SIPSE)

Ángel Castilla/ SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.- Investigadores del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), esperan un segundo evento de salida del manatí Daniel, comprobando que es capaz de alimentarse e interactuar con otros manatís, siendo todo un caso de éxito.

Benjamín Morales Vela, investigador de Ecosur, informó que hoy siete de septiembre, es el día del manatí, por lo que varias instituciones a nivel nacional iniciaron con los festejos y difusión de la importancia en el ecosistema de esta especie en México.

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Señaló que Daniel es un animal especial, es un manatí huérfano recuperado en el año 2003, está por cumplir 13 años de vida, y a finales del año pasado, empezó a hacer una serie de movimientos de exploración más allá de su rango normal, que era alrededor de la zona donde estaba en custodia.


Después comenzó a salir de la Laguna Guerrero, a una distancia de aproximadamente 30 kilómetros, causando preocupación, por lo que se le instaló un radio transmisor satelital para poder dar un seguimiento continuo de sus desplazamientos.

“Hace aproximadamente tres meses, decidió salir del sistema lagunar, y desafortunadamente perdimos el satélite, se desprendió del sistema de comunicación, pero a través de la participación ciudadana tuvimos registros de en dónde estaba Daniel”.

Recorrido de 30 y 40 kilómetros

El primer registro indicó que estaba del otro lado de la Bahía, con un recorrido de entre 30 y 40 kilómetros de su distancia original.

La segunda búsqueda, lo ubicó en Xcalak, a la altura de la frontera con Belice, pero dentro de la Bahía de Chetumal, una distancia de aproximadamente 60 a 70 kilómetros, se fue alejando cada día más, hasta llegar a San Pedro, Belice, una distancia lineal de aproximadamente 100 kilómetros.

Alimentarse por sí mismo

Está comprobado que Daniel es capaz de alimentarse por sí mismo, que eso ya es un caso de éxito, así como también lo es, el que nunca estuvo perdido, ya que los registros de todos sus movimientos de regreso, señalan muy claramente que Daniel sabe perfectamente cuál fue su recorrido, porque se detuvo en sitios claves, en donde se ha visto presencia de manatís en ocasiones anteriores.

“Hace unos días volvió a casa, a la Laguna Guerrero, y estamos a la espera de un segundo evento de salida, porque Daniel es libre, dejó de ser el animal que estaba siempre siendo cuidado y ahora es un manatí de conducta más normal”, finalizó. 

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