Martes, 6 de Diciembre del 2016
Quintana Roo

Hay más de 300 especies de microartrópodos en Puerto Morelos

Se trata de microorganismos que no se pueden percibir a simple vista por el ojo humano.

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La Uqroo dio a conocer los resultados de una investigación sobre la vida marina en el Parque Nacional Arrecifes de Puerto Morelos en Quintana Roo. (Archivo/SIPSE)

La Uqroo dio a conocer los resultados de una investigación sobre la vida marina en el Parque Nacional Arrecifes de Puerto Morelos en Quintana Roo. (Archivo/SIPSE)

Claudia Martín/SIPSE
CHETUMAL, Q. Roo.- El Parque Nacional Arrecifes de Puerto Morelos en Quintana Roo, alberga al menos a 308 especies de diferentes microartrópodos y una diversidad de 167 especies presentes, según se dio a conocer a través del proyecto de investigación “Riqueza de especies y biodiversidad edáfica de una zona de humedales del Parque Nacional Arrecifes de Puerto Morelos, Quintana Roo”.

María Magdalena Vázquez G, profesora investigadora del Laboratorio de Microartrópodos Edáficos en el Departamento de Ciencias de la Universidad de Quintana Roo (Uqroo) informó que dentro de las conclusiones del proyecto es necesario crear una legislación para la protección del medio ambiente y destaca la necesidad de  cumplir y hacer cumplir el marco regulatorio existente para permitir el desarrollo saludable de todo el ecosistema costero, porque se está degradando o destruyendo.

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“La zona ha sido sometida a una presión intensa de deterioro provocado por el desarrollo con expectativas turísticas, lo cual si bien favorece el crecimiento de la economía, va en detrimento del entorno natural sobre el cual cimentan su éxito. De ahí la necesidad de frenar y de alguna manera restaurar las afectaciones que se han provocado por la mano del hombre y que la misma naturaleza se ha encargado de ir socavando, como las dunas de arena y la zona de manglar”, señaló


Aunque existen disposiciones regulatorias enfocadas a la protección de ecosistemas y el ordenamiento del desarrollo, quienes se encuentran en la zona de crecimiento económico no han logrado cumplirlo al pie de la letra.

El proyecto duró dos años (agosto 2014 a agosto 2016), estuvo respaldado por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad en México (Conabio), para conocer  e identificar la composición y naturaleza de la fauna del suelo en su relación con la vegetación y el entorno que les rodea en un polígono del cual se busca, primero generar una base de datos que permita el conocimiento de los microorganismos que ahí conviven, y segundo establecer las alternativas que pueden conducir a la conservación del mismo.

“Logramos saber cómo está constituida la riqueza de especies así como su condición y ahora de lo que se trata al finalizar la investigación, es ofrecer una propuesta para cuidar y conservar los ecosistemas estudiados”, apuntó.

Agregó que la Universidad pretende contar con un listado de especies, los microhábitats que ocupan y a partir de esta información sustentar una propuesta para la conservación de las selvas. 

“El cuidado de la naturaleza no es solo no ensuciar o no contaminar, también es no destruir”

“Siempre se hace referencia a la necesidad de proteger el medio ambiente, lo que de inmediato remite a las personas a no tirar basura en cualquier sitio, pero el cuidado de la naturaleza no es solo no ensuciar o no contaminar, también es no destruir. Para querer conservar, es preciso conocer y en esa parte se concentró el trabajo”, advirtió. 

Área investigada

La investigadora precisó que el estudio se llevó a cabo en una zona de dunas y matorral costero del área de la estación de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) en Puerto Morelos y en ecosistemas tropicales ubicados en el espacio correspondiente al Jardín Botánico Dr. Alfredo Barrera Marín, que en su conjunto forman parte de la zona base del trabajo de investigación.

“Se identificaron 308 especies, entre ellos los grupos de ácaros Oribátidos en un número muy importante por su abundancia. Los resultados nos permiten certeza y documentado, saber la composición de la costa en Puerto Morelos, donde hay una serie de microorganismos que no se pueden percibir a simple vista por el ojo humano, pero que conviven y comparten el ecosistema y esta información sirve de base para posteriores investigaciones”, dijo la investigadora.

Agregó que realizarán un libro dirigido a los niños, quienes tienen las mentes más perceptivas, denominado “La increíble vida en el suelo”. Texto que retrata de una manera sencilla y pedagógica la importancia de la convivencia de todas las especies que fueron identificadas en la zona de estudio y la importancia que cada uno de estos microorganismos tiene en el Arrecife.

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