Señorita México

El problema actual de Tinum, lejos de ser un caso político, en realidad tiene tientes de pasarela de modas o concurso de belleza.

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El problema de Tinum no es, definitivamente, político; tampoco administrativo como claman los comerciantes y restauranteros de esa comunidad o de la comisaría de Pisté donde, verdaderamente, se encuentra el bisne económico, la lana, la marmaja.

Cualquiera pensaría que la toma de edificios públicos por parte de los afectados, mejor dicho, de empleados de los hombres de negocios y colados partidistas que nunca faltan, sean priistas o panistas, forma parte de una estrategia para desestabilizar al gobierno municipal blanquiazul que preside Evelio Mis Tun, perdón, su hija, Natalia Mis Mex.

Vale la pena recordar que en el período anterior de dos años y dos meses, este ilustre caballero comandó, con brazo de hierro, a Tinum. Cualquiera diría que se transformó en un pequeño dictador, pero no fue así, simplemente le ganaron las ansias de poder. O sea, poca cosa.

Pero para perpetuar su estirpe guerrera, descendiente de maya poderoso, Mis Tun puso como candidata del PAN a su chiquilla, Natalia, de 22 primaveras. De entrada, el papito ya había tenido problemas con comerciantes y restauranteros en su gestión. Hubo protestas y todo el show, por lo que Evelio decidió despachar en el palacete de Pisté, cerquita de Kukulcán, para medirle bien el agua a los tamalitos y ver cuánta lana podría captar sin necesidad de rendir muy buenas cuentas que se diga.

Sin embargo, el problema actual de Tinum, lejos de ser un caso político, en realidad tiene tientes de pasarela de modas o concurso de belleza. ¡En efecto! Y los lectores se preguntarán cómo es posible todo ese rollo. Si bien es cierto que Natalia Mis Mex enfrenta ahora una solicitud de juicio político para potencialmente desaforarla y tratar de ponerla tras las rejas por clausurar los negocios de varios comerciantes, quienes supuestamente no han pagado sus religiosas contribuciones para mantener en funciones sus changarros, el escenario es diferente. Todo se relaciona con el glamour y la fama efímera.

En realidad, parte de la gente de Tinum está encabrestada porque Natalia olvidó sus deberes y optó por tomar cursos de modelaje para participar en algún concurso de belleza como los que suelen transmitir las televisoras y, al final, la chica ganadora se pone a llorar como viuda de Hugo Chávez, recibe una jugosa lana y viaja por todo el mundo durante un año.

PRIMERA CAÍDA.- Natalia Mis Mex ahora es conocida como la nueva “Señorita México”. ¿Cómo es eso? Pues sólo chequen sus apellidos: Mis (sólo le falta una ‘S’) y Mex, para inferir la palabra de nuestro país.

SEGUNDA CAÍDA.- O sea, en unos cuantos meses, Natalia decidió que participar en un concurso le dejaría más dividendos que fingir ser alcaldesa. Es por ello que la población está molesta. Prefirió las pasarelas que la política.

TERCERA CAÍDA.- El Congreso estatal no debería ser tan rudo con la munícipe, está chava y quiere figurar, pero si no gana su certamen, entonces que proceda el juicio político. Asesórala Evelio.

Luis Boffil
Periodista en Grupo SIPSE.
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