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CIUDAD DE MÉXICO
En los primeros casi nueve meses de la presidencia de Donald Trump en Estados Unidos, las exportaciones mexicanas crecieron a un ritmo que no se había visto desde 2014.

De acuerdo con Expansión, este crecimiento se logró aún con las amenazas del mandatario como la eliminación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la imposición de un impuesto fronterizo (BAT) a los envíos de mercancías a Estados Unidos, y una reforma fiscal que promete bajar impuestos a las empresas para que regresen a territorio estadounidense.

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En el periodo enero-septiembre, las exportaciones manufactureras, agropecuarias y extractivas (no petroleras) de México al país del norte crecieron 7.4%, el mayor nivel reportado desde el mismo lapso de 2014, cuando crecieron 8.8%, refieren cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

 “Aunque han existido amenazas de que Estados Unidos salga de TLCAN, las reglas de este acuerdo siguen vigentes y no han tenido cambios, entonces la demanda de este mercado se da en función de su economía, la cual sigue marchando muy bien”, comentó Rafael Camarena, economista de Santander.

En el tercer trimestre de 2017, la economía estadounidense creció 3% frente al trimestre anterior. En el segundo trimestre el PIB creció 3.1%, refieren cifras del Departamento de Comercio de Estados Unidos.

“Por tanto los niveles de empleo en Estados Unidos son favorables y eso ayuda a los productos en México”, agregó Camarena.

El viernes pasado, el Departamento del Trabajo estadounidense reportó que en septiembre la tasa de desempleo cayó a 4.1%, el menor nivel de los últimos 17 años.

Esto también se reflejó en los envíos de la industria automotriz desde México que incrementaron 8.9% de enero a septiembre, luego de una caída de 1.8% reportada en el mismo lapso de 2016, detalla el Inegi.

Otro factor que ayudó a los envíos de mercancías mexicanas a Estados Unidos fue la fortaleza del dólar, dijo Alejandro Cervantes, subdirector de Análisis en Banorte Ixe.

Generalmente, cuando el dólar está fuerte, las compras que hagas en esta moneda son más competitivas, compras más por dólar, en el caso de las manufacturas mexicanas, y vendes tu producto final en dólares. Esto fue aprovechado por importadores en Estados Unidos, explicó Cervantes.

También influyó que en el primer semestre del año, ante el temor de que terminara el TLCAN, algunos importadores de productos manufacturados hechos en México incrementaran sus inventarios, agregó el analista de Banorte.

“No obstante, este panorama se ha relajado y ha disminuido esta posibilidad, por lo que se espera que en el último trimestre del año, el crecimiento de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos pierda ritmo”, advirtió Cervantes.