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MÉXICO.- Llorar es una respuesta natural que los humanos tenemos ante una variedad de emociones, incluyendo la tristeza, el dolor, la alegría y la frustración.

La respuesta es sí, según recogen en Medical News Today en base a varios estudios científicos. Tiene un efecto calmante: ayudar a relajar emociones y a reducir episodios de angustia. Un estudio de 2014 descubrió que el llanto puede tener un efecto directo y autocuidado en las personas.

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 De acuerdo con 20 Minutos, el estudio explicó cómo el llanto activa el sistema nervioso parasimpático (SNP), que ayuda a las personas a relajarse.

Alivia el dolor: la misma investigación anteriormente señalada también recoge que, además de ser calmante, derramar lágrimas libera oxitocina y endorfinas. Estos químicos hacen que las personas se sientan bien y también pueden aliviar el dolor físico y emocional, promoviendo una sensación de bienestar.

Mejora el humor: ocurre a veces que una fase de llanto va seguida por una sonrisa. Esto no ocurre porque sí, ya que, además de aliviar el dolor, la oxitocina y las endorfinas liberadas ayudan a mejorar el estado de ánimo.

 Combate las bacterias: ayuda a matar las bacterias y mantener los ojos limpios, ya que las lágrimas contienen una enzima llamada lisozima que ayuda a este fin. Un estudio de 2011 encontró que la lisozima tenía propiedades antimicrobianas tan potentes que incluso podría ayudar a reducir los riesgos que presenta, por ejemplo, el ántrax. Mejora la visión: y no solo al llorar.

 Nuestro lagrimal está diseñado para humedecer el ojo de manera que los mantenga limpios y favorezca una mejor visión, según explica el National Eye Institute de EE UU. Libera toxinas y alivia el estrés: cuando lloramos en respuesta al estrés, las lágrimas contienen varias hormonas del estrés y otros productos químicos.

 Los investigadores creen que el llanto podría reducir los niveles de estos químicos en el cuerpo, lo que podría, a su vez, reducir el estrés. Ayudaría a conciliar el sueño: un estudio en 2015 descubrió que el llanto puede ayudar a los bebés a dormir mejor, algo que aún está por demostrar de forma directa en adultos.

Sin embargo, se deduce que los efectos relajantes, que mejoran el estado de ánimo y alivian el dolor como hemos visto, pueden ayudar a que una persona se duerma más fácilmente.