Agencia
CIUDAD DE MÉXICO.- El avión presidencial que Andrés Manuel López Obrador prometió vender desde el principio de su campaña ya tiene un posible comprador. Se trata del empresario, dueño de GBS Enterprices, Gustavo Jiménez-Pons, quien ofreció aproximadamente 125 millones de dólares para hacerse de la aeronave.

Jiménez-Pons se presentó este jueves en la casa de transición del presidente electo, con la oferta por escrito y se dijo interesado en el TP-01, José María Morelos y Pavón, “a pesar de su uso”, informa el portal de noticias aristeguinoticias.com.

El empresario aseguró que “es necesario que México esté bien representado en los viajes de Estado, por lo que urgió al Presidente electo a  reconsiderar su plan de encabezar un gobierno austero, ya que “no se trata de la figura de una persona en lo individual, sino de una investidura y un País”.

También te puede interesar: AMLO le 'apuesta' todo al beisbol

El interés del también ex político del Partido Alternativa Social Demócrata y Campesina sería arrendar el avión a gobernadores o a bandas internacionales que hagan giras y agregó que no se podría convertir en un avión comercial, ya que la inversión adicional costaría demasiado dinero. Sin embargo, no descartó que el próximo Presidente utilice el Boeing Dreamliner 787-8.

Apuntó que el tema económico compete solamente a las instancias del gobierno que van a decidir si vende o no, pero añadió que “siete mil 500 millones de pesos (como aseguró Obrador)  no vale ni nuevo”.

El avión presidencial fue adquirido en 2012 por la administración de Felipe Calderón por 218.7  millones de dólares. Se estableció un contrato de arrendamiento financiero entre Banobras y el Gobierno Federal que duraría 15 años (únicamente han pasado seis). Al finalizar ese periodo, el Boeing Dreamliner pasaría a formar parte de la propiedad de la Secretaría de Defensa Nacional, pero desde su adquisición Andrés Manuel López Obrador ha declarado en varias ocasiones su deseo de venderlo, ya que “no lo tiene ni Obama”.