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TORONTO.- Comunidad latina en Canadá trabajan en una propuesta para apoyar a migrantes latinoamericanos afectados por las políticas impuestas en Estados Unidos, principalmente desde que Trump se encuentra al frente.

De acuerdo con Notimex, la comunidad latina de Toronto, Canadá, prepara una propuesta para ayudar a los salvadoreños que sean afectados por la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) en Estados Unidos, que desaparecerá a finales de 2019.

“Estamos buscando una propuesta factible para que el gobierno canadiense ayude a los potenciales migrantes salvadoreños y centroamericanos”, dijo a Notimex el salvadoreño Oscar Vigil, la cual retomaría reformas migratorias como el refugio y la residencia por razones humanitarias o de trabajadores calificados.

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Para el próximo año, unos 260 mil salvadoreños residentes en Estados Unidos dejarán de estar protegidos por el TPS, lo que hace prever que alrededor de 20 mil se desplacen hacia Canadá.

Un grupo de abogados, consultores de inmigración, trabajadores sociales y representantes de organizaciones latinas en Toronto prepara una propuesta que espera presentar en breve al ministro de Inmigración de Canadá, Ahmed Hussen.

Vigil, quien llegó a Canadá hace 15 años como refugiado político y actual director ejecutivo del Consejo para la Herencia Hispano Canadiense (HCHC), dijo que entre la comunidad latina, y en especial centroamericana, hay preocupación por lo que puede suceder con la eliminación del TPS.

“Se podría esperar que haya un flujo de por lo menos 20 mil inmigrantes salvadoreños que pidan refugio, pero hay que recordar que no todos podrían ser aceptados. Los haitianos están teniendo porcentaje de aceptación de 35 por ciento, lo cual es positivo, pero significa que a 65 por ciento lo rechazan”, dijo.

El representante comunitario aclaró que no se trata de pedir algún tipo de amnistía, sino de tomar en cuenta las características de los inmigrantes centroamericanos en Estados Unidos, que hablan inglés y tienen experiencia laboral, lo cual puede ser aprovechado en Canadá.

Ahondó que entre los salvadoreños que viven en Estados Unidos se conoce el programa de refugio como una opción para emigrar a Canadá, pero no así los programas de trabajadores calificados.

A finales del año pasado, el gobierno canadiense envió a Estados Unidos funcionarios migratorios y legisladores a hablar con las asociaciones de migrantes centroamericanos y haitianos, para explicarles que entrar ilegalmente a Canadá y pedir refugio no es un “pase automático”.

El diputado federal Pablo Rodríguez, de origen argentino y el único hispanohablante de la bancada liberal en el Parlamento canadiense, ha conversado en Estados Unidos con las comunidades hispanas, e irá la próxima semana a Los Ángeles para continuar con esta gestión informativa.

Los salvadoreños en Estados Unidos protegidos por el TPS tienen hasta el 9 de septiembre de 2019 para dejar el país o enfrentarán la deportación, al igual que unos 60 mil haitianos, 60 mil hondureños y dos mil 500 nicaragüenses.

“Estamos conscientes que es un problema en Estados Unidos, que las comunidades afectadas tienen que luchar por resolver, pero como hay una frontera común (con Canadá), existe la posibilidad que muchos decidan cruzar a pie y pedir refugio, creyendo que es la única opción”, añadió Vigil.

La consultora en Inmigración, Vilma Filici, señaló que el Consejo Canadiense de Refugiados tiene un rezago de solicitudes de alrededor de 40 mil casos.

Se estima que en 2017 llegaron 49 mil 775 solicitantes de refugio, de los cuales únicamente 40 por ciento están siendo procesados a tiempo, añadió.

El salvadoreño Francisco Rico, codirector del FCJ Refugee Centre, declaró a medios locales que su asociación ha atendido a connacionales en Estados Unidos que preguntan sobre las formas de migrar a Canadá, porque “los afectados por el TPS no van a regresar a sus países de origen”.