Agencias
CIUDAD DE MÉXICO.- Para terminar con el problema de que les censuraran sus películas, Netflix podría tomar una alternativa distinta, la compañía está tomando en cuenta la decisión de comprar salas enteras para así mostrar sus producciones a todo su público.

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De acuerdo con el portal Gizmodo, Los Angeles Times revelan que fuentes anónimas conocedoras del proyecto le dijeron al periódico que el gigante persiguió un acuerdo para comprar Markmark Theatre, propiedad de Mark Cuban, aunque finalmente se retiró debido al alto precio de venta. El negocio no fructificó, pero Netflix sigue detrás de la idea.

Tiene bastante sentido para la compañía. El año pasado gastó 8 mil millones de dólares en producciones propias que se pueden ver en la plataforma, pero el hecho de que no tengan acceso a las salas de cine las descalifica para los premios como los Oscar, un gran escaparate.

Netflix quiere lanzar 80 películas solo en 2018, y de ninguna forma quiere quedarse fuera de un negocio del que creen que forman parte. No es sólo el prestigio de los premios, es que ese prestigio atrae nuevos clientes. Según le contó el director de contenido de Netflix, Ted Sarandos, a Variety:

“Queremos que nuestras películas estén en un terreno justo con cada otro cineasta. Hay un riesgo en que nosotros actuemos de esta manera y que nuestras películas y cineastas reciban un trato irrespetuoso en el festival”.

Obviamente, Netflix se está dejando mucho dinero en películas que luego no se proyectan, e incluso es posible, según explican en Los Angeles Times, que la compañía esté pensando en un estreno a lo grande en los cines (comprados) para los amantes de la pantalla grande, y luego estrenar la producción en su servicio de streaming.

Además, poseer y operar salas de cine también significa que puede vender concesiones (en algunos estados, donde incluyen alimentos y alcohol) a los que van al cine. También podría atraer a sus suscriptores en los asientos ofreciendo descuentos en tickets y comida. En definitiva, también se convertiría en un incentivo para que más personas paguen suscripciones a su plataforma.

Por último, no sería nada descabellado pensar que detrás de la apuesta habría todo un mundo por explotar para una compañía como Netflix. A su cada vez más gigantesca parrilla de producciones le podrían acompañar grandes maratones especiales en las salas de cine, una experiencia muy interesante que seguro que a muchos amantes del cine y las series les atraería doblemente.

El tiempo dirá si lo que hoy es una idea avanzada acaba convirtiéndose en una realidad. Netflix en el cine, con sus propias salas.