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Ciudad de México.- El pleno del Senado de la República aprobó por unanimidad una reforma que otorga licencias laborales hasta por 90 días, con goce de 60 por ciento del sueldo con el que cotizan, para que acompañen a los hijos que estén en tratamiento oncológico.

Durante la sesión ordinaria se aprobaron reformas a diversas disposiciones de la Ley del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los trabajadores del Estado (ISSSTE) y de la Ley Federal del Trabajo en materia de licencia de padres de niños con cáncer.

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De acuerdo con la reforma aprobada y turnada a la Cámara de Diputado, se prohíbe el despido por ausencias de padres de menores enfermos de cáncer, se prevé que con esta medida se beneficiará a 23 mil familias.

En tribuna, el senador Ernesto Cordero Arroyo recordó que esta reforma fue impulsada por miles de ciudadanos y se estima que el costo en el presupuesto será de 242 millones de pesos 232 mil pesos anuales.

Al respecto, destacó el apoyo y la voluntad de la Secretaría de Hacienda para apoyar y fondear esta importante reforma en favor de miles de padres de familia que luchan por la salud de sus hijos en el país.

Asociación ayuda a niños mexicanos

El pasado 19 de febrero, la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC) realizó un evento con la finalidad de exhortar a las autoridades a involucrarse con las problemáticas que viven día a día las familias que tienen hijos con este padecimiento.

De acuerdo con Excelsior, decenas de niños olvidaron por un momento los efectos de la enfermedad que les aqueja, por medio de concursos, pláticas, palomitas y el lanzamiento de un globo con el que pidieron un deseo para ellos y sus familias.

La fundadora y presidenta de AMANC, Guadalupe Alejandre, explicó que el objetivo de la organización es darles apoyo a padres e hijos que llegan a la Ciudad de México para recibir tratamiento.

A través de alojamiento, alimentación balanceada, higiene personal y orientación psicológica y educacional, las familias de bajos recursos que arriban a la casa reciben cobijo para darles ánimo y mostrarles que no se encuentran solos.