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ESPAÑA.- Semana Santa es un período del año en que muchos aprovechan para disfrutar de unos días de descanso. Sin embargo, muchas personas tienen la sensación de que siempre llueve en estos días de asueto. Pero, ¿realmente sucede esto?

La respuesta clave a esto se encuentra en la época del año en que se celebra: la primavera. Esta estación, comúnmente asociada a días soleados y temperaturas agradables, es una trampa de doble filo. Es la estación de la inestabilidad meteorológica, de los chubascos ocasionales y de la variabilidad en las temperaturas, especialmente al comienzo de la misma (como ocurre este año), ya que la dinámica de la atmósfera está en transición desde una época fría (el invierno) a una más cálida (el verano), informa el portal Quo.es.

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Esta inestabilidad genera una mayor dificultad en la predictibilidad del tiempo debido a la alta variabilidad que presenta la ¿atmósfera de esta estación. No solo en Semana Santa, sino en cualquier momento. Y es que la primavera es un momento en el que el tiempo cambia muy rápidamente y las previsiones meteorológicas pierden fiabilidad a varios días vista.

Una temporada inestable

Para tratar de entender el comportamiento meteorológico común de lo que ocurre en estos días, se debe estudiar la climatología, es decir, cómo se suele comportar la Semana Santa en las fechas en las que cae este año. Porque, además, varían de uno a otro.

Estas fechas se establecen en función de la primera luna llena tras la entrada de la primavera, y cada año se sitúan en una fecha determinada, lo cual complica aún más poder determinar cuál es la climatología concreta de la Semana Santa.

Según el análisis climatológico realizado en eltiempo.es para el período entre el 25 de marzo y el 1 de abril, en la mayoría de ciudades suele llover aproximadamente un 30% de los días. 

Por lo tanto, es difícil afirmar si siempre llueve o no en Semana Santa, incluso si la climatología es lluviosa la previsión concreta del tiempo ese año puede no serlo. La respuesta adecuada sería que depende de la semana en la que caiga cada año, y de la situación meteorológica que tengamos, pero lo cierto es que en primavera siempre nos encontraremos con inestabilidad asociada a la propia estación, especialmente cuando esta celebración coincida al principio de la primavera.