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CIUDAD DE MÉXICO.- En los últimos años, la idea de comprar ropa usada se ha convertido en un 'boom' en varias partes del mundo, ya que la toman como una filosofía de vida, por apoyo a la ecología, para ahorrar o por simple moda.

Con esta tendencia de utilizar ropa y accesorios vintage, se cambió la apreciación que la mayoría de la gente tenía de la ropa usada (con gérmenes, pasada de moda y seña de identidad de las clases pobres), hasta convertirla en objeto de deseo. 

Hoy en día las marcas de ropa han lanzado sus nuevos diseños inspirados en la moda de antaño; sin embargo, nada puede suplir a los modelos originales que inundaban las tiendas épocas atrás, y el precio es mucho más económico.

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Gran tendencia

Las personas que se dedican a este negocio, creen que el ciclo de estas prendes va más allá: se adquiere, se usa y se vende a quien esté interesado. Y el interesado se empodera de esta. No importa si es de marca o no, si fue usada por una o más personas: la ropa de segunda mano comienza a marcar la pauta.

Andrew Brooks, profesor de estudios de desarrollo del King's College de Londres y autor del libro Clothing Poverty, calcula que estamos ante un negocio que mueve cerca de cinco mil millones de dólares. El experto asegura que es, además, un tema de importancia mundial. Los principales países exportadores son Estados Unidos, Reino Unido, Corea del Sur, Alemania y los Países Bajos. Y los mayores importadores son los países de África subsahariana, Suramérica, Ucrania y Polonia.

Esta tendencia también es utilizada por celebridades, como los cantantes Macklemore y Ryan Tedder, quienes han confesado en entrevistas que usan ropa de segunda mano. Y actrices como Julia Roberts y Jada Pinkett Smith, han sido retratadas por los paparazzi comprando este tipo de prendas de vestir acompañadas por sus hijos.

Es que encontrar jeans, vestidos, camisas y chaquetas de segunda mano y en buen estado no es una tarea difícil. Hoy, en el mundo existen tiendas dedicadas a la compraventa de ropa usada que ven cómo su negocio se consolida.

El 'boom' de la app para chicas: Trendier

Ante este panorama, han surgido alternativas que buscan estimular la reutilización de prendas para así ayudar a mitigar la huella ambiental de la industria.

En países de Europa, así como en Estados Unidos, millones de mujeres han comenzado a adoptar una forma de consumo colaborativo muy presente en el medio digital. En EEUU por ejemplo, 2.5 millones de mujeres compran y venden moda usada a través de diferentes aplicaciones.

A Colombia, llegó en días pasados Trendier app, que ha demostrado ser exitosa en países como México, donde tras ocho meses de funcionamiento, ya cuenta con más de 200 mil "trendiers", que cada día suben más de mil prendas, y donde las usuarias más activas ganan alrededor de 3 mil USD mensuales.

Trendier app es una gran comunidad de chicas fashionistas que, a través de la aplicación en su celular, compran y venden la ropa que no usan de sus clósets en sólo tres pasos. Cualquier mujer puede abrir un perfil, tomar fotografías de las prendas que quiera vender, hacer una descripción detallada y fijar un precio en función del tiempo de uso.

Además, este tipo de ropa se puede conseguir en sitios como Mercado Libre.

Tiendas

Un negocio de ropa usada funciona en la dinámica de la compra y venta. Tu tratas de comprar ropa de segunda mano lo más barato posible y venderla a buen precio a quien por razones económicas, por moda, por capricho o por estilo de vida la esté buscando.

Hoy en día vemos que los negocios de ropa usada y accesorios de segunda mano se sitúan al lado de elegantes y distinguidas boutiques. Esta realidad social, nos enseña, que no hay por que dudar en que esta idea de negocio pueda posicionarse y ser rentable.

Este tipo de ropa la puedes conseguir en las ventas de garaje. Muchas casas de familia o comunidades organizan para vender todo aquello que ya no usan.También en los tianguis, donde usualmente las familias llevan ropa que ya no utilizan y a un precio de hasta 30 pesos.

Foto: El Mundo

Existen muchas tiendas enfocadas solamente a este estilo, que cuenten faldas, blusas, gorros, pantalones, vestidos e infinidad de accesorios que son de segunda mano pero en buen estado. Dependiendo del tipo de prenda que se trate, el precio varía. Si la prende es muy antigua, tal vez el precio sea más elevado que una ropa más actual.

 Los beneficios

Comprar moda de segunda mano es una forma de consumo más responsable y amigable con el medio ambiente. Además, permite minimizar la inversión, encontrando marcas y prendas únicas a mejor precio en los guardarropas de otras mujeres, que al igual que muchas aman la moda y les gusta verse diferentes.

Foto: El Sol de México

Con información de La Nación/ El Tiempo/ El Gran Negocio