Agencia
CIUDAD DE MÉXICO.- Para algunos padres, hacer que sus hijos dejen el pañal puede ser tortuoso. Y si es estresante porque en verdad el niño no está listo aún. Antes de forzar las cosas, es mejor estar atentos a las señales que el mismo niño indica de que está listo para dejar el pañal.

No es un capricho, y tampoco lo hace “a propósito”. Si el niño no está listo para dejar el pañal, es porque neurológicamente no está preparado. El proceso puede ser lento, pero aunque a algunos padres no les guste escuchar esto, es el niño quien regulará su propia capacidad de ir solo al baño, o de darse cuenta cuándo necesita ir.

Señales de alerta

De acuerdo al sitio Fatherly, la primera indicación de que un niño esté empezando el proceso de dejar los pañales es tocar la zona con sus manos. Esto no quiere decir que ya esté listo, pero sí es el comienzo de un proceso que indica que el niño está comenzando a comprender cómo funciona la evacuación. Esto puede suceder alrededor del año y medio, aunque muchos niños tardan uno o dos años más en dejar el pañal definitivamente.

Ante cualquiera de las señales de alerta, lo que se debe hacer es tomarlas con naturalidad. Por ejemplo, si el niño anda sin pañal y se orina encima, los padres no deberían avergonzarlo o decirle que eso es algo sucio, pues desarrollará sentimientos negativos en torno a ello y costará aún más llevar adelante el proceso. Asimismo, si comienzas a sentar al niño en el orinal esperando que haga, y el niño sólo pide el pañal, se debe respetar su pedido.

Estas son las señales de alerta que nos indican que un niño está en camino a dejar el pañal, o que ya está listo para iniciar el aprendizaje:

Se toca el área del pañal, cuando quiere hacer o cuando ya hizo.

Se esconde o va a otra área de la casa para orinar y defecar. Puedes verlo agachado.

Muestra interés por su propio orinal, se sienta, lo explora y juega a que hace sus necesidades allí.

Su pañal puede estar seco por horas, y cuando lo ensucia se siente muy incómodo y pide que lo cambien.

Imita a los adultos cuando van al baño.

Cuenta y le dice a sus padres cuando tiene ganas de hacer sus necesidades.

Puede subir y bajar sus pantalones por sí solo.

La resistencia que impacienta.