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PEKÍN.- Con sonrisas y firmes apretones de mano, Corea del Norte y China utilizaron su inesperada cumbre esta semana para demostrar que, a pesar de las tensiones recientes, Pyongyang tiene un aliado poderoso y Pekín no permitirá que lo marginen de las discusiones sobre la suerte de su imprevisible vecino.

Las conversaciones a puertas cerradas del líder norcoreano, Kim Jong Un, con el presidente chino, Xi Jinping, en Pekín parecen tener como objetivo fortalecerla posición de ambos países de cara a las reuniones anunciadas de Kim con el presidente surcoreano Moon Jae-in y posiblemente el estadunidense Donald Trump.

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Los informes oficiales de ambos países el miércoles destacaron efusivamente los estrechos lazos...

Un objetivo crucial para Pekín es reafirmar su conexión con las reuniones, de las que ha estado excluido.

China parecía ser un espectador a medida que se deterioraban sus relaciones con el Norte y Pyongyang se comunicaba con Seúl y Washington.

Los informes oficiales de ambos países el miércoles destacaron efusivamente los estrechos lazos entre los líderes para restar importancia a las tensiones generadas recientemente por la fabricación de armas nucleares y misiles de largo alcance en el Norte.

Apoyo de China

Las relaciones se habían tensado con el apoyo de China a las sanciones de la ONU y la suspensión de importaciones de carbón y mineral de hierro desde Corea del Norte.

Pyongyang aparentemente trató de humillar a Pekín al hacer coincidir algunos de sus ensayos misilísticos con grandes cumbres globales en China.

Con información del portal de noticias Excélsior.