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HUNTSVILLE, Estados Unidos.- Una niña de 13 años con necesidades especiales fue decapitada después de ver como asesinaban a su abuela en un cementerio de Alabama, informaron las autoridades.

De acuerdo con información de AP, Los detalles emergieron el jueves en una corte del condado Madison durante la audiencia preliminar en el juicio de Yoni Aguilar, de 26 años, según un reporte de Al.com.

Aguilar e Israel Palomino de 34 años; enfrentan dos cargos de homicidio capital, cada uno por los asesinatos de Oralia Mendoza, de 46 años, y su nieta, Mariah Lopez, en julio pasado.

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Las autoridades testificaron que Mendoza estaba relacionada con un cartel del narcotráfico.

Los investigadores indicaron que el pasado 4 de junio, los hombres llevaron a las víctimas a un cementerio y Mendoza fue asesinada a puñaladas luego de una disputa relacionada con la venta de narcóticos. Según la policía, Aguilar les dijo a los detectives que Palomino lo obligó a matar a la víctima en un área remota, debido a que era una testigo.

Se desconoce de momento si Palomino o Aguilar cuentan con un abogado.

De acuerdo con la declaración de Aguilar, Mendoza estaría relacionada específicamente con el cártel de Sinaloa.

Además, la policía reveló que Palomino, Mendoza y una mujer llamada Leticia García, viajaron el pasado 2 de junio a Georgia, donde recogieron un cuarto de kilo de metanfetaminas para el citado cártel. En el camino, algo salió mal y Palomino comenzó a sospechar que Mendoza y García le preparaban una trampa.

Luego, cuando el grupo regreso a la comunidad de Huntsville, González Palomino descubrió que Mendoza había removido la tarjeta SIM de su celular, y encontró un mensaje de texto en el que pedía a una mujer, hasta el momento desconocida, que fuera a buscar a su nieta, que estaba en casa de Palomino, porque creía que estaba en peligro.

Yoni Martínez Aguilar e Israel González Palomino. (Internet)

Para el 4 de julio, González Palomino y Martínez Aguilar fueron a casa de Mendoza para llevársela, junto con su nieta, supuestamente a un lugar más seguro, pero en su lugar fueron al cementerio, localizado a 15 millas de la ciudad, donde las asesinaron.

Ahí, discutieron sobre el acuerdo de la droga que habían traído de Georgia, y al calor de las palabras, González apuñaló a Mendoza. Después, tomaron a la niña y Martínez, bajo órdenes de su cómplice, mató a la pequeña.