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CIUDAD DE MÉXICO.- En lo que va de este año, son varios futbolistas que han perdido la vida en la cancha, ya sea durante algún partido o en las concentraciones para los entrenamientos, lo que ha conmocionado el mundo del deporte y a todos los aficionados del futbol.

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El caso más reciente fue el del jugador croata Bruno Boban, quien el pasado 26 de marzo, durante un partido se derrumbó tras recibir un pelotazo en el pecho. El futbolista falleció a los 25 años. Las angustiosas imágenes del repentino fallecimiento del deportista del club Marsonia, los 40 minutos de reanimación y los rostros de angustia de sus compañeros en la cancha le dieron la vuelta al mundo. Bruno Boban era originario de Požega y antes de unirse a Marsonia jugó para el Požega Slavonia. Su hermano mayor, Gabriel Boban, es jugador del club NK Osijek de la primera división croata.

A los 32 años de edad, el brasileño Danilinho, que militaba en el Juazeirense, se desplomó en pleno partido, fue trasladado al hospital, pero el paro cardíaco que sufrió fue letal, el 13 de febrero.

El italiano y capitán de la Fiorentina, Davide Astori, con 31 años, murió a causa de un paro cardiorrespiratorio, durante la concentración del equipo, el 4 de marzo.

Durante un entrenamiento falleció Cheik Tioté en el año 2017. El jugador, recordado por su paso por el Newcastle de Inglaterra, se encontraba entrenando con su nuevo club, el Beijing Enterprises, cuando sufrió el paro cardiaco que finalizó con su vida.

Casos anteriores

 El primer futbolista que murió en el campo de juego fue Pedro Berruezo. En 1973, el español cayó al césped tras sufrir un paro cardíaco.

Catalin Hildan de Bucarest murió luego de padecer un ataque al corazón durante un partido amistoso disputado en el 2000.

El 24 de octubre del 2002 un rayo cayó sobre el lugar donde entrenaban los jugadores del Deportivo Cali. Ese evento acabó con la vida de Herman 'Carepa' Gaviria.

A sus 26 años de edad, el mediocampista de Camerún Marc Vivien Foe falleció durante un partido de su selección contra Colombia, disputado en la Copa de Confederaciones de junio del 2003.

El 25 de enero del 2004, Miklós Fehér murió luego de recibir una tarjeta amarilla. Al dirigirse a su posición, comenzó a caminar lento, se inclinó y cayó al suelo. Falleció a causa de un tromboembolismo pulmonar.

El mediocampista del Sevilla, Antonio Puerta, murió a sus 22 años de edad el 28 de agosto del 2007, tres días después de desplomarse durante un partido contra el Getafe.

Piermario Morosini, jugador italiano del Livorno, murió en 2012 tras desplomarse en la cancha a causa de un ataque cardíaco sufrido en un partido de la segunda división del fútbol italiano, en Pescara.

El 5 de septiembre del 2012, Víctor Brannstrom falleció tras sufrir un paro cardíaco. Su deceso se presentó luego de anotar un gol en Suecia.

En 2013 el futbolista peruano Yair Clavijo, quien jugaba en el Sporting Cristal, murió tras padecer un paro cardiorrespiratorio mientras disputaba un partido entre los reservas de su equipo y los de Real Garcilaso.

El jugador argentino Héctor Sanabria falleció a causa de un paro cardíaco sufrido en el encuentro que su equipo disputó frente a General Lamadrid, en Buenos Aires (Argentina). El hecho ocurrió el 27 de agosto del 2013.

En mayo de 2016, Patrick Ekeng- Ekeng falleció mientras disputaba un encuentro con su equipo, el Steaua Bucarest de Rumania. El jugador de 26 años se desplomó en el campo, producto de un paro cardiaco. Los intentos de reanimación no fueron efectivos. El jugador llevaba apenas siete minutos dentro del terreno de juego.

Con información de El Tiempo y Referee.