Agencia
SILVERSTONE, Estados Unidos.-  Cinco horas después de celebrar con champan un nuevo doblete en las Seis Horas de Resistencia de Silverstone, Toyota vio impotente como sus dos bólidos quedaban descalificados de la prueba por una irregularidad técnica relacionada con las planchas que miden la altura del coche.

De acuerdo con información de El País, en el garaje de las verificaciones técnicas se quedó todo el gozo de Fernando Alonso, que junto a Sébastien Buemi y Kazuki Nakajima cruzaron la meta por delante del segundo vehículo de la marca nipona.

También te puede interesar: Fernando Alonso no aguantó más: se va de la Fórmula 1

De esta forma, los ganadores de la tercera prueba del Mundial de Resistencia (WEC) fue el Rebellion conducido por Gustavo Menezes, Thomas Laurent y Mathias Beche figurarán como ganadores.

Los coches debe estar en condiciones de soportar las exigencias de una carrera. 

La jornada transcurrió más o menos sobre los raíles de lo esperado hasta poco antes de la medianoche hora española. Fue entonces cuando los comisarios notificaron que los dos Toyota no habían logrado pasar los test que se les practicaron tras la prueba.

Según la nota emitida, la flexión del suelo del coche fue irregular en función de la carga que se le aplicó para comprobarla. Los responsables de la escudería argumentaron que esa variación seguramente era consecuencia de alguna salida de pista, aunque eso no terminó de convencer a las autoridades.

“Los comisarios consideraron que esa posibilidad podía haber existido, aunque insistieron en que el diseño de los coches debe estar en condiciones de soportar las exigencias de una carrera de resistencia de seis horas”, indicaron.

El peor de los finales para una jornada que había sido redonda para Toyota y para Alonso, dichoso tras acumular un triplete de victorias en Spa, Le Mans y Silverstone.