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CIUDAD DE MÉXICO.- El pasado 10 de agosto de 2017, una periodista sueca se internó en el mar de Copenhague para realizar un reportaje sobre el inventor Peter Madsen, un emprendedor que había soñado con lanzar una misión espacial tripulada, sin embargo el torso desmembrado de la mujer apareció a fines de agosto en la costa al sur de Copenhague. La cabeza, piernas y ropa aparecieron a fines de octubre en bolsas junto con objetos metálicos pesados para arrastrarlas al fondo del mar. Mientras, Madsen fue rescatado del submarino que había naufragado, pero Wall no estaba a bordo.

De acuerdo al portal Zócalo, la fiscalía danesa acusó este martes formalmente al inventor Peter Madsen del homicidio de la periodista sueca Kim Wall, desaparecida en agosto en el submarino fabricado por el danés y cuyos restos troceados han sido hallados los últimos meses. 

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El fiscal Jakob Buch-Jepsen informó que en el juicio, que comenzará en marzo, pedirá cadena perpetua o, de forma subsidiaria, custodia -pena prorrogable indefinidamente para reos peligrosos-, después del examen mental al que fue sometido Madsen por el Consejo de Medicina Forense.

La acusación admite que se desconoce el modo en que murió Wall, aunque considera como hipótesis más probable la decapitación o el estrangulamiento.

El homicidio ocurrió después de “planificación previa”, señaló en un comunicado el fiscal, que también ha acusado a Madsen de trato indecente del cadáver por descuartizarlo, relaciones sexuales sin incluir coito y de dos violaciones graves de la ley sobre seguridad marítima, por lo que pide que sea destruido el submarino.

“Es un caso inusual y extremo con trágicas consecuencias para Kim Wall y su familia. El interés es muy grande, pero pedimos comprensión a los medios debido a que el resto de pruebas serán presentadas ante el tribunal y no en la prensa”, afirmó Buch-Jepsen.

La Policía había finalizado la búsqueda en el mar Báltico la semana pasada después de haber encontrado de forma separada la cabeza, los brazos, el torso y las piernas, todos con tubos de metal fijados para hacer peso; y renunció a hallar los móviles de ambos y posibles utensilios usados en el descuartizamiento.

Wall fue vista por última vez la noche del 10 de agosto a bordo del “Nautilus”, el submarino de Madsen en el que iba a entrevistar al inventor, que reapareció al día siguiente por la mañana en Køge (sur de Copenhague), donde fue rescatado antes de hundirse la nave.

El inventor dijo inicialmente haber desembarcado a la reportera horas después del inicio del viaje y que la nave zozobró por un fallo, aunque luego fue cambiando la declaración varias veces a medida que avanzaba la investigación policial.

Madsen aseguró entonces que Wall murió al caerle la escotilla de forma accidental y que arrojó el cadáver al mar, entero y con ropa, después de navegar horas sin rumbo y pensando en el suicidio.

Al constatar los forenses que el cráneo de Wall no tenía fracturas, Madsen -en prisión preventiva desde hace cinco meses y sigue declarándose inocente- afirmó que había muerto intoxicada por monóxido de carbono mientras él estaba en la cubierta y reconoció haber descuartizado su cuerpo.

En la computadora del inventor, en cuyo taller apareció una sierra que se cree usó para trocear el cuerpo, fueron hallados videos de mujeres ejecutadas y torturadas, que él asegura que no son suyos.

El juicio, en el que habrá jurado, comenzará el 8 de marzo y se espera que la sentencia sea emitida el 25 de abril.

“Cohete” Madsen, como le llama la prensa danesa, es conocido por sus diseños de submarinos y por ser el cofundador de la firma Copenhagen Suborbitals, creada en 2008 con el objetivo de lanzar al espacio monoplazas tripulados y que ha hecho despegar con éxito cohetes experimentales sin personas a bordo.