Agencias
LONDRES, Reino Unido.- El príncipe Carlos de Inglaterra sucederá a su madre, la reina Isabel II, como líder de la Commonwealth cuando ésta fallezca, según acordaron hoy en Londres los dirigentes de los 53 países que integran la mancomunidad de naciones.

La decisión se tomó por los representantes de alto nivel de los países de la mancomunidad, que reunidos en el Castillo de Windsor, acordaron que el puesto pase a su primogénito, de 69 años.

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De acuerdo con información de El País y el diario DailyMail, el pasado jueves, la soberana británica les había pedido que eligieran a Carlos como su sucesor en un acto en el palacio de Buckingham, durante la inauguración de la cumbre bianual de la Mancomunidad de Naciones. Isabel II reconoció su “deseo” de que “un día el príncipe de Gales siga desempeñando el importante trabajo” que comenzó su padre, el rey Jorge VI, en 1949 y que desde 1952 desempeña ella. 

El puesto no es hereditario, de modo que sin la decisión de los líderes de la alianza, su dirigencia no pasaría de manera automática al príncipe de Gales al morir la reina. El asunto de la sucesión llevaba un tiempo siendo tratado de manera discreta, por un “grupo de alto nivel” que revisa la gobernanza del club de países.

“Es mi sincero deseo que la Commonwealth siga ofreciendo estabilidad y continuidad durante las futuras generaciones, y que decida que algún día el príncipe de Gales continúe la importante labor que empezó mi padre en 1949”, dijo la reina en un discurso pronunciado en el palacio de Buckingham ante 46 dirigentes de los 53 países que integran la Mancomunidad de Naciones. Isabel II ocupa el cargo de cabeza de la Commonwealth desde que accedió al trono británico en 1952.

Hasta los albores de la campaña del Brexit, pocos se habrían atrevido en serio a hablar de la Commonwealth como la salvación de la economía británica. Era la típica propuesta que uno podía encontrar en territorios marginales.

Por ejemplo, en el programa electoral de 2010 del populista y antieuropeo UKIP, que prometía una “Zona de Libre Comercio de la Commonwealth” que supondría el 20% del comercio internacional, un programa que el propio Nigel Farage, líder del partido, calificaría de “estupidez” cuatro años después.