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CIUDAD DE MÉXICO.- Luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció a Jerusalén como la capital de Israel y ordenó trasladar su representación diplomática a esa ciudad, la Secretaría de Relaciones Exteriores anunció que mantendrá su embajada en Tel Aviv, hasta que se resuelvan los puntos más importantes del conflicto árabe-israelí, informa el portal Milenio.com.

En un comunicado, la cancillería informó que "mantendrá su embajada en Tel Aviv, como es el caso hasta ahora de todos los países que mantienen relaciones diplomáticas con Israel, de conformidad con la Resolución 478 del año de 1980 del Consejo de Seguridad, así como las resoluciones pertinentes de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), relativas al estatus de la Ciudad de Jerusalén", informa el portal Milenio.

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Agregó que México continuará con una relación bilateral y amistosa con el gobierno de Israel y seguirá también apoyando las reivindicaciones históricas del pueblo palestino.

El gobierno nacional reiteró su compromiso con una solución política y pacífica del conflicto, mediante negociaciones directas y sin condiciones, con el fin de llegar a un acuerdo entre ambas partes.

"México respalda el diálogo como el medio para resolver el diferendo entre Israel y Palestina, con base en la solución de dos Estados, es decir, el derecho de Israel y de Palestina a vivir en paz dentro de fronteras seguras e internacionalmente reconocidas", añade el texto.

Israel considera que Jerusalén es su capital eterna e indivisible y desea que todas las embajadas estén instaladas ahí, mientras que Palestina desea proclamar Jerusalén del Este como la sede de un futuro Estado. El estatus de dicha ciudad, ha sido por décadas una piedra en los truncados esfuerzos de paz entre ambos.

“Israel es una nación soberana con el derecho de decidir cual es su capital”, y hoy es el lugar donde se asientan el gobierno, el parlamento y el tribunal israelíes, así como las residencias oficiales del presidente y del primer ministro, apuntó Trump.

La decisión de Estados Unidos se da a pesar de las advertencias de aliados occidentales y árabes, así como líderes religiosos, que consideraron que esta decisión podría no ser acertada para los esfuerzos de lograr la paz en esa región.5