Agencia
ARGENTINA.- Anthony Hopkins (80) contó que hace más de 20 años que no habla con su única hija, Abigail Harrison, y que no sabe si ya es abuelo. “No tengo ni idea”, señaló. “Y no me importa”, agregó, polémico.

Para la BBC, el actor británico, está por estrenar Rey Lear, de Shakespeare, una obra que trata justamente sobre un anciano monarca que pretende entregarles el poder a sus hijas. Y a propósito de esto, en una entrevista con Radio Times, Hopkins se refirió a su propia situación familiar, publicó el portal Clarín.

También te puede interesar: Papá de Luis Miguel pensó en matar a su esposa: Andrés García

“La gente rompe. Las familias rompen y, ya se sabe, tienes que seguir con tu vida. La gente hace elecciones. No me importa que sea en una u otra dirección”, señaló.

Sobre el vínculo con Abigail, de 48 años, fruto del matrimonio con su primera mujer, Petronella Barker, Hopkins describió: “Ella vive en algún lugar de Inglaterra. Tenemos una relación fría. La vida es fría”.

El actor se separó de Petronella cuando Abigail tenía cuatro años. Y no volvió a ver a su hija hasta cinco años después. Así, la relación nunca fue buena.

“Supongo que somos dos extraños. A los hijos no les gustan sus padres. No tienen que quererse entre ellos”, siguió Hopkins, que ganó el Oscar por su interpretación de Hannibal Lecter en El silencio de los inocentes y recibió el título de Sir de manos de la reina Isabel II.

Con los mismos ojos celestes que su padre, Abigail es actriz, directora de teatro y cantautora. En los 90 hubo un intento de acercamiento entre ambos. Es más, trabajaron juntos en dos películas, Lo que queda del día y Tierras de penumbra, pero volvieron a distanciarse.

Alguna vez, Abigail contó que estuvo a punto de matarse y culpó de eso a la mala relación que tenía con su padre.

Pero también supo elogiarlo. Los grandes actores son los que muestran la vulnerabilidad del ser humano, y eso es lo que él hace”, comentó.

Indiferente a lo que diga su hija, Hopkins vive en Malibú, California, junto a su tercera esposa, Stella Arroyave, colombiana de 62 años, que se dedica a la venta de antigüedades.

"Ella es muy buena conmigo”, la describió Anthony. “Se preocupa porque trabajo demasiado. Y bueno, es así... Seguiré trabajando, otra cosa no sé hacer. Me retiraré cuando se me caigan los dientes y el pelo”.