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ESTADOS UNIDOS.- Estados Unidos y Corea del Norte han estado llevando a cabo conversaciones secretas y directas para preparar la cumbre entre el presidente Donald Trump y el líder norcoreano, Kim Jong Un, informó hoy la cadena CNN citando fuentes de la Casa Blanca.

Según la cadena, el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Mike Pompeo, y un equipo de la misma han estado trabajando a través de canales de inteligencia para hacer preparativos para la cumbre.

Funcionarios de inteligencia estadunidenses y norcoreanos han hablado en varias ocasiones e incluso se han reunido en un tercer país, con el objetivo de establecer un lugar para las conversaciones, indica el portal de noticias Excélsior.

Aunque el régimen norcoreano no ha declarado públicamente su invitación por parte de Kim Jong Un para reunirse con Trump, algo que transmitió a través de Corea del Sur, varios funcionarios dicen que Corea del Norte ha reconocido la aceptación de Trump, y Pyongyang ha reafirmado que Kim está dispuesto a discutir la desnuclearización de la península de Corea.

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LUGAR POR DEFINIR

Según las mismas fuentes, los norcoreanos están presionando para tener la reunión en su capital, Pyongyang, aunque no está claro si la Casa Blanca aceptaría ese extremo.

La capital de Mongolia, Ulán Bator, también se planteó como posible ubicación, dijeron las fuentes.

Las conversaciones entre funcionarios de inteligencia están sentando las bases para una reunión entre Pompeo y su homólogo de Corea del Norte, el jefe de la Oficina General de Reconocimiento, antes de la cumbre de los líderes.

Una vez que se acuerde un lugar, los funcionarios dijeron que se establecerá la fecha y se discutirá la agenda con mayor detalle, aunque el objetivo es que la cumbre tenga lugar a finales de mayo o principios de junio.

Como uno de los asesores de seguridad nacional más confiables para Trump, Pompeo ha liderado los esfuerzos de preparación de esta cumbre mientras aguarda a que el Senado lo confirme como próximo secretario de Estado, tras el despido fulminante de Rex Tillerson hace unas semanas.