Agencia
California, Estados Unidos.- Las autoridades de Stockton (California, EE.UU.) están dispuestas a pagar 500 dólares al mes a varias docenas de familias durante un año para estudiar el impacto económico y social del ingreso básico universal, que cubre gastos indispensables.

De acuerdo con el portal de noticias RT, en esa ciudad, que se declaró en quiebra en 2012, viven poco más de 300.000 habitantes y uno de cada cuatro residentes se encuentra por debajo del umbral de la pobreza. En el pasado, Stockton invirtió millones de dólares en proyectos de desarrollo que arruinaron al municipio pero su actual alcalde, Michael Tubbs, apuesta por el bienestar de sus residentes.

También te puede interesar: Buscan a criminales tras tapar baños con ¡billetes de 500 euros!

Tubbs asegura que las autoridades se muestran entusiasmadas por invertir en sus vecinos debido a que, en su momento, "gastaron de más" en proyectos "como arenas y marinas en un intento de atraer turismo y dinero", informa ABC 10.

La iniciativa permitirá que los residentes de Stockton reciban este subsidio sin que tengan que cumplir ninguna condición previa y podría entrar en marcha en la segunda mitad del año. De este modo, esa localidad se convertirá en la primera ciudad estadounidense que ofrezca un apoyo material de este tipo.

Y Combinator, una aceleradora de 'startups', emprendió un experimento parecido en Oakland: pagó 1.500 dólares al mes a un grupo limitado de personas que eligió al azar. Esa empresa planea aumentar hasta 100 el número de beneficiarios y, en el futuro, desea pagar 1.000 dólares mensuales a 1.000 personas para estudiar cómo gastan este dinero y cómo afecta a su salud y bienestar financiero.

Personas con casa propia en Estados Unidos

Tener una casa propia se está convirtiendo cada vez más en un lujo en muchas partes del mundo. En Estados Unidos la tendencia de compartir vivienda con otra gente (que no sea la pareja) es ya una realidad para un 30% de los adultos de entre 23 y 65 años.

La empresa Zillow, especializada en el mercado inmobiliario, ha llevado a cabo una investigación para descubrir cuántos estadounidenses comparten su casa con familiares, amigos u otras personas porque no pueden contar con un hogar propio y ha constatado que este porcentaje se ha incrementado considerablemente en comparación con el 21% que se registraba en 2005.

Más de la mitad de los jóvenes de entre 23 y 29 años –un 54%– viven en casas compartidas, según los datos del estudio, publicado este mes de diciembre.