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NUEVA YORK, Estados Unidos.- Los estadounidenses ya no se están rasurando con rastrillos normales.

Cada vez son más los hombres que se dejan la barba completa, una barba de candado o que se afeitan con menos frecuencia. Quienes solían rasurarse todos los días antes de irse a trabajar,  ahora se sienten cómodos rasurándose menos porque el tabú sobre el vello facial en el trabajo va desapareciendo, de acuerdo con expertos en investigaciones sobre consumo.

El "cambio social continuo hacia la reducción de la frecuencia de las rasuradas" ha servido de contrapeso a los ajustes que Procter & Gamble (la matriz de Gillette) implementó para fortalecer sus ventas, según declaró Jon Moeller, director financiero de P&G.

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En los mercados desarrollados, la cantidad promedio de rasuradas por semana entre los varones cayó de 3.7 a 3.2 en la pasada década, que en total representa dos rasuradas menos al mes, según estimado de Gillette basados en sus estudios de consumo más recientes.

Aunque ese descenso parece trivial, las ventas de rastrillos y navajas en Estados Unidos bajaron en cada uno de los tres años pasados, según datos del explorador de Nielsen de ventas al menudeo en tiendas físicas. De junio de 2017 a junio de 2018, las ventas cayeron 5.1% comparadas con las del mismo periodo del año anterior.

Esta reducción se ha hecho sentir su peso en los grandes del sector como P&G, BIC y Edgewell Personal Care, dueño de Schick y Wilkinson Sword.

La división de afeitado en seco representa el 60% de las ventas de Edgewell. El CEO de la empresa les dijo a analistas el martes 7 de agosto que "la cultura más relajada" ha causado que haya cada vez menos rasuradas en Estados Unidos.

P&G, la empresa más importante del sector, ha cambiado sus tácticas para el negocio del cuidado personal en años recientes.

El conglomerado de productos para el consumo compró a Gillette en 2005 por 57,000 millones de dólares. En ese entonces, fue la adquisición más grande de su historia. Warren Buffett, que en ese entonces era el principal accionista de Gillette, dijo que había sido un "negocio de ensueño".

Pero el mercado de rastrillos y navajas de P&G en Estados Unidos cayó más de 13 puntos porcentuales entre 2012 y 2017, según datos de Euromonitor citados por Stifel. Las ventas de Gillette en ese país cayeron 24% durante el mismo periodo.

En sus estados financieros anuales, P&G advirtió que estaba cada vez más cerca de contar como deuda el costo de su negocio de cuidados personales, debido en parte a la desaceleración del mercado del afeitado.