Agencias
CIUDAD DE MÉXICO.- El ex jugador de baloncesto, Michael Jordan, festeja hoy 55 años de vida, fecha que coincide con la realización del Concurso de Clavadas 2018 de la Asociación Nacional de Baloncesto (NBA, por sus siglas en inglés), espectáculo que ha estelarizado el neoyorkino.

Jordan verá el día de su cumpleaños a Victor Oladipo (Pacers), Donovan Mitchell (Jazz), Larry Nance Jr. (Cavaliers) y Dennis Smith Jr. (Mavericks) intentar emular aquella hazaña de 1988, cuando la leyenda de Toros de Chicago dejó una imagen que quedará marcada para siempre en la historia del baloncesto y el deporte mundial.

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Cuando 1988 corría, un confiado Jordan tomó el balón en la duela del Estadio de Chicago ante su público y lo llevó con fiereza de un lado al otro para realizar una de las jugadas más recordadas en la historia de los concursos de clavadas de la Asociación Nacional de Baloncesto (NBA, por sus siglas en inglés).

Jordan, de 25 años en aquel entonces, perdía en la final ante el legendario Dominique Wilkins, quien consiguió una calificación casi perfecta de los jueces en su último intento y obligaba al jugador de los Toros de Chicago a hacer algo que parecía imposible.

El nacido en Nueva York en 1963, saltó desde la línea de tiros libres, se suspendió en el aire por más de cinco metros, empotró el balón en el aro ante la mirada atónita de los presentes y celebró la proeza, consciente de que acababa de hacer historia.

Se suspendió en el aire por más de cinco metros, empotró el balón en el aro.

Ese fue el segundo y último título del Concurso de Clavadas de la NBA para “Su Majestad”, quien terminó oficialmente su carrera profesional en 2003 con seis campeonatos en el circuito, además de ser reconocido en cinco ocasiones como el jugador más valioso de la temporada y 14 veces considerado para el Juego de Estrellas.

Este fin de semana, estará protagonizado por las estrellas de la NBA, quienes serán los encargados de demostrar su calidad y capacidad de juego en las diferentes dinámicas que permite el baloncesto profesional.

Quizá la más llamativa de todas es aquella donde los mejores “voladores” de la NBA deslumbran a la afición con espectaculares e innovadoras formas de anotar dos puntos, con saltos y contorsiones que desafían la física.