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CIUDAD DE MÉXICO.- Una familia decidió guardar para la prosperidad un instante de su vida y para que las fotos no les salieran movidas, oscuras o chuecas contrataron a una fotógrafa profesional, sin embargo lo que obtuvieron estuvo muy lejos de ser una buena imagen.

Una familia de Missouri, Estados Unidos, aprendió de la peor forma que antes de contratar a un fotógrafo para una sesión familiar debe revisar su trabajo para asegurarse de que tendrá un buen resultado, publicó Milenio.

Y es que en vez de entregarles las fotos que se esperarían de una “fotógrafa profesional”, el resultado parece más una caricatura de cada uno de los miembros.

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Pam Dave publicó en su cuenta de Facebook las imágenes que le había entregado Lesa Hall, una fotógrafa a la que le pagaron cerca de cinco mil pesos para que tomara las fotos en una sesión familiar.

“Esto no es una broma. Le pagamos a una fotógrafa, que dijo ser profesional, 250 dólares por una sesión de fotos familiares. Por favor, vean las fotos que nos entregó”, escribió Pam.

La excusa de Lesa, según la publicación de Facebook que escribió Dave y la cual ha sido compartida casi 390 mil veces desde el viernes pasado cuando fue publicada, fue que a pesar de ser un día soleado y despejado, había muchas sombras y “su profesor nunca le enseñó a retocar fotos”.

Cabe anotar que así se ve en realidad la familia de Pam.

Para explicar qué fue lo que sucedió, Antti Karppinen, un reconocido fotógrafo comercial de origen finés, publicó un video en el que intenta replicar el estilo de Lesa, sin embargo no está cerca de lo que entregó, por lo que Antti dijo que se trataba de una “técnica innovadora” que seguramente se pondrá de moda. 

Lesa Hall aprovechó la popularidad que le dieron las fotografías y anunció en su página de internet que debido a los múltiples mensajes que ha recibido preguntando por su estilo, "decidió abrir su propio taller de edición".