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CIUDAD DE MÉXICO.- Desde hace diez mil años, el gato fue adoptado como un miembro más de las familias en el mundo, pero para llegar a ser un felino doméstico y dócil tuvo que pasar por una serie de mutaciones genéticas, con lo que ha demostrado ser uno de los animales más dóciles para tener como mascota logrando capitalizar una estrecha relación con humanos de todo el mundo, publicó el portal Eco Diario.

La primera aparición de los gatos se remonta a la civilización del Antiguo Egipto. En esta época los gatos se convirtieron en el icono de las pinturas y esculturas egipcias, e incluso los inmortalizaron como momias. Los historiadores y arqueólogos han investigado estas pruebas para demostrar que las antiguas civilizaciones egipcias fueron las primeras en domesticar a los felinos.

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Mediante un análisis genético, un estudio sugiere que los gatos fueron domesticados por primera vez en el Oriente Próximo hace unos 10.000 años.

Dicen que empezaron a tener más importancia por sus habilidades felinas para cazar ratones y otros roedores que afectaban a las cosechas. Sin embargo, no fue hasta varios miles de años más tarde cuando realmente los gatos iniciaron el viaje que les llevaría a todos los rincones de la Tierra.

El éxito de domesticar gatos, está reflejado en los cambios de su sociabilidad y mansedumbre que aparecen en las pinturas. Los egipcios fueron los primeros en tener recursos y conocimiento para domesticar gatos. A través de una selección evolutiva y artificial de gatos, con más capacidad para aprender, los hicieron más dóciles. Esto sugiere que los egipcios criaron a los gatos para que fuera más fácil tenerlos a su alrededor, siendo más sociables y menos territoriales.

Análisis del genoma del Felis silvestriscatus, nombre científico del gato doméstico, arrojaron resultados reveladores sobre su naturaleza y orígenes. A pesar de pertenecer al mundo de los felinos, existen claras diferencias en términos biológicos, evolutivos y de comportamiento. Además, también se distancian de las características de mamíferos como el perro, que suele adoptar la vida en el hogar de una forma completamente distinta. 

Un estudio realizado por el investigador Tomás Marqués-Bonet, arrojó que existen 281 genes con mutaciones exclusivas del gato doméstico, las cuales explican el proceso que llevó a esta especie a desarrollar sus propias cualidades, entre ellas, un carácter más dócil para poder convivir con el ser humano. 

Los cambios genéticos respondieron a su necesidad de obtener alimento, asimilando así los mecanismos de recompensa. De esta manera, señala la investigación, los gatos han aprendido a comportarse de cierta forma a cambio de comida. 

Pese a que estas mutaciones explican cómo han desarrollado tan buena memoria, todavía no se halla una respuesta sólida a su comportamiento arisco. Márques-Bonet considera que esto puede ser, simplemente, una muestra de prudencia o debido al azar. 

Su excelente visión y oído se debe a que los felinos son animales territoriales, los cuales deben ser capaces de reconocer áreas grandes de terreno para sobrevivir. Su método de caza se basa, fundamentalmente, en su habilidad para sorprender a sus presas. De lo anterior, que puedan incluso cazarlas con gran soltura en la oscuridad.