Agencia
MONTEVIDEO.- Al concluir la primera audiencia la exprimera dama de Honduras, Rosa Elena Bonilla de Lobo (2010-2014), fue enviada a la Penitenciaría Nacional de Adaptación Social Femenina, luego de que por la tarde del mismo miércoles fue capturada por elementos de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) en Tegucigalpa por un presunto caso de corrupción.

De acuerdo al portal Sputnik, la ex primera dama hondureña Rosa Elena Bonilla fue detenida por presunto blanqueo de dinero durante el mandato de su esposo Porfirio Lobo entre 2010 y 2014, explicó en rueda de prensa la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (Maccih) de la OEA.

También te puede interesar: Rosario Robles, involucrada en desvío de dinero

"Hablamos de blanquear dinero del Estado para ocultar el destino (…) no estamos frente a una conducta administrativa, sino frente a delitos graves que afectan el correcto funcionamiento de administración pública", dijo a la prensa la jefa interina de la Maccih, Ana María Calderón, quien aclaró que "cuando el juzgado ordena la captura de alguien es porque tiene suficientes razones".

De acuerdo a las investigaciones realizadas, continuó, Bonilla se habría apoderado de más de 16 millones de lempiras (unos 680.000 dólares) que deberían haber sido destinados a obras sociales en el país centroamericano.

"No estamos frente a una conducta administrativa, sino frente a delitos graves que afectan el correcto funcionamiento de administración pública"

Parte del dinero, añadió Calderón, habría sido utilizado por la ex primera dama para pagar el colegio a sus familiares, entre otras actividades personales.

"El dinero se convertía en cash (efectivo) para ser presuntamente usado en gastos inmediatos, pero también se descubrió que parte del dinero fue utilizado para pagar el colegio escolar de familiares directos de la ex primera dama, (además de) un pago de operaciones médicas para familiares de ella; no podemos dar más datos por el respeto a la intimidad de las personas", dijo Calderón ante la prensa.

Bonilla también está acusada de presuntos delitos de malversación de fondos públicos, lavado de activos y asociación ilícita junto a otros exfuncionarios.

La Maccih, que comenzó a operar en febrero de 2016, tiene un mandato de cuatro años, lo que dura el convenio firmado entre la OEA (Organización de los Estados Americanos) y el Gobierno de Honduras, y su funcionamiento se financia con aportes de la comunidad internacional.

El pasado 15 de febrero Juan Jiménez Mayor renunció como jefe de la Maccih por sus diferencias con el secretario general de la OEA, Luis Almagro.