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CIUDAD DE MÉXICO.- Desde 1979 se instaló un estricto código islámico de vestimenta para las mujeres, que las obligaba a cubrir su cuerpo, en caso de romper esta regla eran multadas o arrestadas; sin embargo esta medida llegó a su fin este jueves, cuando la policía de la capital iraní informó que ya no arrestará a mujeres que incumplan en esta ley.

De acuerdo con el portal Nuevo día, la reducción de las sanciones por violar el código es uno de los reclamos de los jóvenes reformistas que ayudaron a reelegir al presidente relativamente moderado Hassan Ruhani meses atrás.

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Pero los intransigentes contrarios a la flexibilización de las normas siguen dominando las fuerzas de seguridad y la justicia, de manera que no estaba claro si se aplicarían plenamente las nuevas normas.

“Las que no observen el código islámico de vestimenta ya no serán conducidos a los centros de detención ni se iniciarán demandas judiciales en su contra”, dijo el jefe de Policía de Teherán, general Hossein Rahimi, según el diario reformista Sharq.

La agencia noticiosa semioficial Tasnim dijo que se obligará a los infractores a asistir a clases dictadas por la policía. Los violadores reincidentes podrían estar sujetos a medidas legales y el código de vestimenta aún rige fuera de la capital.

Durante casi 40 años se ha obligado a las mujeres iraníes a cubrirse el cabello y usar vestidos largos y sueltos. Pero desde hace tiempo las mujeres más jóvenes y de mentalidad más liberal llevan pañuelos que no les cubre totalmente el cabello y se pintan las uñas, para ira de los conservadores.

La policía moral iraní, similar a la policía religiosa de Arabia Saudita, suele detener a las infractoras y las llevan a un camión policial. Se llama a sus familiares para que les traigan una muda de ropa, y la infractora debe firmar un formulario en que se compromete a no reincidir.

La policía puede detener a los hombres que salen en pantalones cortos o sin camisa.

El año pasado, la policía de Teherán anunció un plan de apostar en las calles 7 mil agentes masculinos y femeninos vestidos de paisano para vigilar la moral pública y aplicar el código de vestimenta.