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INGLATERRA.- Un hombre fue condenado a 26 años de prisión tras ejecutar a sangre fría a una mujer en su puesto de trabajo, una agencia de viajes de Southport (Inglaterra), ciudad próxima a Liverpool.

Andrew Burke, de 31 años, le cortó la garganta a Cassie Hayes, de 28, delante de los clientes de TUI Travel. La víctima había iniciado recientemente una relación con la ex novia del condenado, Laura Williams, de 29 años. Un día antes, el asesino había sido declarado culpable de acosar a su ex pareja, informa el portal La Vanguardia.

Burke se declaró culpable de asesinato y de posesión de arma blanca en un lugar público. Ha sido condenado por el Tribunal de la Corona de Liverpool a un mínimo de 26 años de cárcel.

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Cassie Hayes, que tenía una hija de cuatro años, estaba atendiendo a una familia un sábado a la hora del almuerzo cuando Burke entró con la capucha puesta. El hombre entró en la tienda y se dirigió a un empleado de la tienda. “Sólo quiero disculparme por lo que voy a hacer”, le dijo. Seguidamente sacó un cuchiillo y degolló a su compañera de trabajo.

Tras cometer el asesinato, Burke permaneció en la parte trasera de la tienda esperando a que lo detuvieran y se disculpó con los presentes diciendo que nadie merecía ver lo que había sucedido, según declaró en el juicio.

Los agentes de policía lo encontraron estirado en el suelo, en el centro de la tienda con la cabeza hacia la puerta. Los oficiales que declararon en el juicio dijeron que el acusado pareció mantener la calma después de cometer el homicidio. “No mostró ninguna emoción y permaneció sentado mientras el resto de presentes en la escena del crimen estaban reaccionando de una forma u otra, a lo que había sucedido”.

En el juicio, el asesino justificó sus actos diciendo que “tenía que ir a por ella por lo que le había hecho a su familia”. “Era matarme o matarla, así que la maté”. Por su parte, el juez describió el suceso como una “ejecución a sangre fría en público” y “un acto de salvajismo indescriptible”. El fiscal añadió que fue un ataque planeado y premeditado.

Parte de los compañeros de trabajo de la víctima y algunos de los clientes que presenciaron el ataque, incluida una niña de 12 años, declararon haber sufrido flashbacks del ataque. Una de las empleadas de la agencia de viajes, testigo de los hechos y amiga de la víctima, no ha podido salir de casa desde entonces a causa del ‘shock’ emocional. 

El caso ha despertado una gran atención mediática en Gran Bretaña.