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CIUDAD DE MÉXICO.- El Noveno Tribunal Colegiado de Circuito reconoció la inocencia del indígena mazahua Sergio Sánchez Arellano, quien en marzo de 2010 fue detenido por policías de Investigación afuera de su domicilio en Nezahualcóyotl, Estado de México, acusado de homicidio y tentativa de robo.

Ayer jueves el Tribunal concedió un amparo liso y llano a favor de Sánchez Arellano, luego de que la semana pasada se suspendió la sesión en la que se analizaría el caso defendido por Amnistía Internacional (AI) y el Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez (Centro Prodh), informa Proceso en su portal.

Los familiares y representantes de las organizaciones que emprendieron la defensa del indígena mazahua, quien dejará la Penitenciaría de Santa Martha Acatitla, donde estaba recluido.

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“El proceso injusto contra Sergio, que ha afectado también a su familia entera y especialmente a sus hijos, es una muestra de discriminación y la criminalización que viven las personas pobres, indígenas y migrantes”, puntualizó en un comunicado el Centro Prodh.

Tras celebrar la determinación del Tribunal, recordó que el hombre emigró al Valle de México “debido a las difíciles condiciones que enfrentaba”, y señaló que el caso fue ampliamente documentado por AI en su informe “Falsas Sospechas. Detenciones arbitrarias por la policía en México”.

¿Qué fue lo que pasó?

La noche del 29 de marzo de 2010, Sergio se encontraba afuera de su domicilio con su esposa, en Ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México, cuando unas diez personas vestidas de civil, que se transportaban en automóviles que no estaban identificados como vehículos policiales, lo privaron de la libertad sin explicar el motivo del arresto y sin presentar una orden de aprehensión en su contra.

Un día después, fue puesto a disposición de un Ministerio Público. De acuerdo con el relato de Sergio, durante el lapso comprendido entre su detención y su ingreso a la agencia ministerial, fue víctima de golpes, amenazas con arma de fuego y malos tratos, con el fin de que se confesara culpable por los delitos de los que se le acusaba, según Animal Político.

Sin embargo, las autoridades sostuvieron una versión diferente: el informe policial y las declaraciones de los policías (que difieren entre sí), señalan que los agentes acudieron afuera de la estación de metro Tacuba, en la Ciudad de México, acompañados de una supuesta testigo de un homicidio que había ocurrido en ese lugar cuatro semanas antes, para intentar encontrar al sospechoso.

De acuerdo con el expediente, la testigo denunció el homicidio el 2 de marzo de 2010, mismo día en que presuntamente se cometió; 23 días después, cuando la persona acudió a comparecer de manera voluntaria, y fue invitada por policías de investigación para hacer un “rondin” en la zona.

Durante el recorrido con los oficiales, la testigo dijo reconocer a Sergio y los agentes lo detuvieron. Por esta acusación, fue condenado a 27 años y 6 meses de prisión.