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LOS ÁNGELES, Estados Unidos.-  En 2016 Michael Jackson ganó más dinero que Beyoncé, Adele o Taylor Swift. Al parecer su fallecimiento ocurrido hace casi nueve años no fue suficiente para detener sus ingresos.

De acuerdo con las estimaciones de Forbes, tras su deceso, el rey del pop no provocó que el dinero dejara de fluir en sus cuentas, las cuales obtuvieron ganancias de 75 millones de dólares en 2017.

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Jackson fue garantía de ventas a lo largo de su carrera, en la que lanzó más de 15 álbumes como solista y cerca de 85 sencillos, con los que logró hacerse de un estimado de entre 350 y 400 millones de dólares en producciones musicales; cifras que lo convierte en uno de los músicos con mayores ventas logradas en la historia.

Antes de su muerte ocurrida en 2009, el intérprete de temas icónicos del pop mundial como “Billie Jean” “Black or White”, “Scream” y “Thriller” ya era de los artistas más ricos en el mundo, generando más de 3 mil millones de dólares antes, durante y después de su deceso, y más de 4 mil millones de dólares tomando en cuenta la inflación.

Para 2016, Jackson registró ganancias de 825 millones de dólares, el total anual histórico más alto para cualquier artista vivo o muerto.

Por debajo de él quedaron entonces artistas de fama mundial como Beyoncé, Adele o Taylor Swift, con 105, 69 y 44 millones de dólares respectivamente.

El legado y vigencia del ícono del pop no solo se limita a dinero. Las nuevas generaciones también mantienen vivas sus canciones gracias al streaming.

De acuerdo a reportes de Spotify, sus canciones son escuchadas por más de 11 millones de usuarios al mes y actualmente ocupa el lugar 97 mundial de los artistas más escuchados en la plataforma, mientras que Estados Unidos, Reino Unido y México, son los países que más lo escuchan.