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CIUDAD DE MÉXICO.- Hacerse un tatuaje es una gran responsabilidad, pues si lo decides se quedará contigo el resto de tu vida.

Antes de ir a que te lo hagan debes pensar en varios factores: la parte de tu cuerpo en donde quieres imprimir la imagen, el diseño, que el tatuador se apegue al estilo que deseas en tu tatuaje, que el lugar cuente con medidas de salubridad adecuadas, y sobre todas las cosas debes pensar si las condiciones de cuerpo son las adecuadas, informa el portal de ciencia y tecnología Muy Interesante.

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Por ello es que te traemos cinco mitos que están en el imaginario colectivo:

Los diabéticos pueden tatuarse

Los expertos aconsejan no hacerlo, pues por su padecimiento es más difícil que las heridas cierren rápido, acto seguido, pueden tener una infección en la herida, la cual tardará en sanar.

Lo mismo se aconseja a personas que tengan alguna condición especial en la piel que provoque una rápida cicatrización.

Los tatuajes de color son más nocivos

Realmente no, es igual que el resto. La única diferencia es que si el portador se arrepiente y quiere quitárselo será mucho más difícil y tendrán que aplicarle un proceso más complejo.

Los portadores de tatuajes no pueden hacerse resonancias magnéticas

Realmente no tiene ningún problema, pues las tintas no contienen metales. Las antiguas tintas sí contenían algunos metales, provocando a la gente ardor, dolor y hasta quemaduras.

Los tatuados no pueden donar sangre

Es mentira. Lo que sí es que se deben esperar de seis meses a un año después de que se tatúan, pues las defensas se bajan, así que sólo es temporal.

Las embarazadas pueden tatuarse

No es recomendable hacerlo durante el embarazo por dos razones: la primera es que existe un porcentaje mínimo de contraer alguna enfermedad, lo que complicaría la etapa gestacional. La segunda es que si el tatuaje es en o cerca de la zona lumbar, no se puede usar anestesia epidural.