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CIUDAD DE MÉXICO.- Hace seis años, dos familias salieron con bebés en brazos. Las mujeres habían dado a luz en el hospital Hanoi en Vietnam, lo que no sabían era que su hijo no era a quien llevaban a casa, habían sido cambiados.

Ambas mujeres dieron a luz en el hospital y sus bebés fueron intercambiados, hecho que conocieron seis años después.

La polémica envuelve a ambas familias, ya que una de ellas desea recuperar a su verdadero hijo mientras la otra desea quedarse como está.

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 He cuidado los pasados seis años del niño más que de mí misma. Y ahora me entero de que no es mi hijo biológico, dijo Vu Thi al portal Dan Tri.

Una de las parejas se había percatado de que su bebé fue entregado con un pañal distinto; sin embargo, el personal del nosocomio les dijo que todo estaba en orden. El pequeño crecía y los padres no veían ningún rasgo familiar en él, fue ahí cuando decidieron realizar la prueba de ADN, la cual reveló la realidad, informó La Hora.

Estamos todos muy dolidos. Nos duele mucho por los dos niños, dijo la familia que desea intercambiar a los pequeños.

El caso se encuentra en manos del Ministerio de salud, quien determinará el futuro de ambos niños.

No ha sido el único caso

El 11 de marzo de 2015, Salma Parveen dio a luz a un niño en el hospital de Mangaldai, en Darrang, India. Todo fue según lo previsto, así que la pareja regresó a casa con el pequeño Junaid. Pero, al cabo de una semana, Salma sintió que el bebé no era hijo suyo y se echó a llorar. «Me dijo que tenía los ojos demasiado pequeños como para ser nuestro», contó el padre, Sahabuddin Ahmed, al diario 'Times of India'. Decidió entonces ir al hospital para mostrar sus dudas, pero el doctor se limitó a decirle que su mujer debía sufrir alguna enfermedad mental. Vamos, que estaba loca. No obstante, Ahmed logró acceder al registro del centro y descubrió que su mujer había parido casi a la vez que otra llamada Sewali Boro, de la minoría étnica Bodo.

Cuando Parveen lo supo, todo cobró sentido en su cabeza. Esos ojos pequeños son un rasgo de los Bodo, señaló. No obstante, en el seno de la familia de los Boro nadie sospechaba nada. Hasta que llegó la carta que les envió Ahmed, después de haber intentado decírselo a la cara en dos ocasiones. «Fui al poblado en dos ocasiones, pero no reuní el valor suficiente para hablar con ellos», reconoció el hombre, de religión musulmana. Su escrito comenzó a arrojar luz sobre por qué los ojos de Riyan eran tan grandes que todo el pueblo los admiraba.

Sewali y su marido, Anil, respondieron con una invitación para visitarlos. Y cuando pusieron ambos bebés juntos, el error quedó en evidencia. Aun así, pidieron análisis de ADN para cerciorarse. Y, efectivamente, los resultados que se conocieron el mes pasado fueron contundentes: la posibilidad de que los niños sean hijos de las mujeres que creían ser sus madres es cero. El hospital reconoció el error, pero Parveen y Boro descubrieron que los niños no lograban despegarse de quienes los habían cuidado hasta entonces. Intentaron un intercambio, pero los dos rompieron a llorar. «Se agarraban con fuerza a sus madres (adoptivas)», explicó Ahmed.

Además, ambas habían creado un lazo emocional muy fuerte con Junaid y Riyan. «Se quedará con nosotros y crecerá como nuestro hijo. Incluso su hermana quiere que no se vaya», comentó Boro al diario 'Indian Express'. Parveen ha llegado también a la misma conclusión, así que hace unos días decidieron informar al juez de su negativa al intercambio. Ahora, solo esperan a que concluya el papeleo para que los niños sean oficialmente hijos de quienes no les dieron a luz.