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ESTADOS UNIDOS.- En estos días en el que la violencia de género es motivo de lucha para muchas mujeres, de repente surge un caso en el que la víctima es un hombre. Más en concreto, el marido de Naya Rivera. La protagonista de la famosa serie Glee ha sido detenida este fin de semana por un delito menor de violencia doméstica durante un altercado con su marido Ryan Dorsey en el condado deKanawha, West Virginia, tal y como apunta la revista People.

Según las autoridades del lugar, los profesionales respondieron a una llamada que informaba de un hecho violento que estaba teniendo lugar en ese instante. Dorsey fue el encargado de expresar a los responsables de la ley que había sido víctima de un fuerte golpe de Rivera en la cabeza y en la cara. Sus heridas leves probaron los hechos y también un video que la víctima había tomado durante el ataque.

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El representante de Rivera declinó dar comentarios al respecto. En realidad, este no ha sido el mejor año para la actriz de origen puertorriqueño. La pareja ya había solicitado el divorcio anteriormente. Fruto de su amor, está su hijo de dos años, Josey, por quien han hecho de todo para mantenerse juntos y felices.

La pareja inició su romance en 2010 aunque vivieron una ruptura durante las grabaciones de la estrella en el set de la serie Glee. Volvieron y finalmente se casaron en 2014, tres meses después de que la artista de 30 años diera por terminado su compromiso con el rapero Big Sean. Así que su relación ha sido un constante ir y venir.

Durante la presentación de alegatos de su divorcio, la pareja reconoció a People: “Después de considerarlo mucho, hemos tomado la decisión de acabar con nuestro matrimonio. Nuestra prioridad es y siempre será nuestro precioso hijo juntos. Seguiremos siendo los mejores padres para él. Pedimos respeto y privacidad para nustra familia durante este difícil periodo”.

Parece que el amor volvía a renacer entre ellos hace poco e intentaban construir un hogar feliz. “Es lo que es, pero estoy feliz de que mi familia esté unida”, decía Rivera a People tras esa reconciliación. Sin embargo, parece que las cosas no han ido como esperaban y el resultado no ha sido precisamente de un cuento de hadas.