Agencia
DETROIT.- El obispo que ofició en el funeral de Aretha Franklin ofreció una disculpa a Ariana Grande por la forma en que la tocó en el escenario y por una broma que hizo sobre el nombre de la cantante.

De acuerdo a Milenio, el obispo Charles H. Ellis III dirigió el funeral de Franklin y felicitó a Grande después de que ella cantara "(You Make Me Feel Like) A Natural Woman" el viernes.

En grabaciones del suceso se muestra que con la mano derecha, Ellis acerca a Grande hacia él y con sus dedos presiona un lado de su pecho a lo que la cantante parece reaccionar con cierta incomodad.

También te puede interesar: Acusan al francés Gérard Depardieu de acoso

En una entrevista con The Associated Press el viernes por la noche, el predicador se disculpó con la cantante.

"Nunca sería mi intención tocar el pecho de una mujer... No sé, supongo que puse mi brazo alrededor de ella", declaró Ellis en la entrevista.

"Tal vez crucé el límite, tal vez fue demasiado amigable o familiar, pero de nuevo, me disculpo", agregó.

Agregó que abrazó a todos los artistas durante el servicio fúnebre de ocho horas del viernes.

"Abrazo a todas las artistas femeninas y a los artistas masculinos", señaló. "A todos los que estaban ahí les estreché las manos y los abracé. Eso es lo que somos en la Iglesia. Todo se trata de amor".

"Lo último que quiero hacer es ser una distracción este día. Todo esto ha sido por Aretha Franklin", puntualizó el religioso.

Ellis también se pidió disculpas a Grande, sus fans y la comunidad hispana por su broma de cuando vio el nombre de la artista en el programa de la ceremonia. Dijo que pensó que era un nuevo platillo en el menú de Taco Bell.

"Me disculpo personal y sinceramente con Ariana y sus fans y con toda la comunidad hispana", expresó el predicador. "Cuando diriges una ceremonia de nueve horas tratas de mantenerla activa, tratas de insertar algunos chistes aquí y allá".

El toqueteo de Ellis opacó las críticas que la cantante había recibido al inicio de la ceremonia, por llevar un vestido negro corto para su presentación, por lo que obtuvo críticas en línea, argumentando que el vestido era demasiado corto para la Iglesia.