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Estados Unidos.- Oklahoma planea reanudar las ejecuciones mediante el uso de nitrógeno u otro gas para privar de oxígeno a un recluso.

Lo anterior, porque no puede obtener los medicamentos necesarios para las inyecciones letales, aseguraron este miércoles funcionarios del estado a NBC News.

El director de correccionales, Joe Allbaugh, dijo que su agencia está trabajando para desarrollar un protocolo para el nuevo método, que seguramente provocará desafíos legales feroces; no se han publicado detalles sobre cómo podría funcionar.

Las víctimas de los presos condenados a muerte han esperado lo suficiente por justicia", comentó Allbaugh en una declaración conjunta con el Fiscal General Mike Hunter.

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Tratar de encontrar compuestos alternativos o alguien con autoridad para prescribir que esté dispuesto a proporcionarnos los medicamentos es cada vez más difícil y no intentaremos obtener los medicamentos ilegalmente".

Allbaugh también citó la dificultad de colocar intravenosas en los reclusos, señalando el reciente intento fallido de Alabama de matar a Doyle Lee Hamm.

"Fue pinchado 11 veces", explicó en una conferencia de prensa.

"Creo que eso es inhumano".

Oklahoma es el último estado en explorar métodos alternativos de ejecución, incluida la silla eléctrica y el pelotón de fusilamiento, porque las compañías farmacéuticas ya no venderán a las cárceles las sustancias para las inyecciones letales.

Usar un gas inerte será efectivo, simple de administrar, fácil de obtener y no requiere procedimientos médicos complejos", comentó Hunter.

El estado no ha llevado a cabo una ejecución en más de tres años, y sus últimas dos inyecciones letales fracasaron.

En 2014, Clayton Lockett recuperó el conocimiento durante su ejecución porque la IV no estaba colocada correctamente. Aunque Lockett finalmente murió, el error generó indignación y llevó a la Casa Blanca a ordenar una revisión de procedimientos a nivel nacional.

El año siguiente, el estado ejecutó con éxito a Charles Warner, pero usó acetato de potasio en lugar de cloruro de potasio como tercera sustancia.

Mi cuerpo está en llamas", exclamó Warner después de que lo inyectaron, de acuerdo con los testigos.

Meses más tarde, el estado tuvo que cancelar la ejecución de Richard Glossip porque habían obtenido las sustancias equivocadas.

Un proyecto de ley firmado en 2015 designó a la hipoxia de nitrógeno como el método de respaldo del estado si la inyección letal no está disponible; los funcionarios ahora trabajan para hacerlo el protocolo primario.

Los defensores dicen que el gas induce la inconsciencia y luego agota el oxígeno hasta que hay muerte cerebral. El método se ha usado en suicidios asistidos, pero no en una cámara de ejecución.

Algunos estados han utilizado la cámara de gas en décadas pasadas, pero eso implicó la caída de gránulos de veneno como el cianuro en ácido, envolviendo al preso en vapor y causando una muerte truculenta y, a veces, prolongada.

Debido a que los verdugos no han probado la hipoxia, los opositores a la pena de muerte seguramente argumentarán ante el tribunal que no hay manera de saber cuánto sufrirá un recluso, creando el riesgo de un castigo cruel e inusual en violación de la Constitución.